Ser migrante e indígena, siempre en movimiento

Ser migrante e indígena, siempre en movimiento

“La obra ahora es distinta, en Ciudad de México vamos a presentar el estreno con las modificaciones que hicimos tras la reflexión que significó la experiencia de Chiapas”, declara la directora del proyecto “Senderos del Peñasco”, Agustina Suárez Adrover.

Pensada desde la actualidad, se trata de una obra de danza contemporánea, interdisciplinar y basada en la reflexión acerca de los procesos migratorios y de la temática del origen.

“Está pensada desde varios lenguajes y a partir del cuerpo como detonante de todos estos aristas, y de cómo este atraviesa los procesos de movimientos continuos vinculados a la migración”.

Ideada para ser una obra que también invite a la reflexión de la memoria, Suárez Adrover, de origen argentino, se sirvió en la inspiración de su experiencia como mujer mestiza, descendiente de un padre mapuche y una madre de linaje español.

“Soy parte de una generación en resistencia que nace después de otra generación que decidió negarse por una cuestión de sobrevivencia; esa es la situación de mi abuela y de mi padre, personas que se van a la ciudad a vivir estos procesos dinámicos”, acotó.

La obra también “tiene que ver con un movimiento desde la Patagonia hasta México, de todas las diferencias y similitudes sociales, la transformación y una búsqueda de un origen muy diferente que el de mis padres, un origen no solo en términos étnicos, sino también pensado desde lo genealógico”.

—¿Cómo resultó la experiencia en Chiapas?

“Nuestra experiencia en Chiapas fue fabulosa, transformadora, removió mucho las preguntas que nosotros teníamos como equipo, reflexionamos demasiado sobre las temáticas que estaban atravesando a la obra y que modificó el material directamente”, declaró.

En Chiapas se conjugan la realidad indígena y la migrante, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 28 de cada 100 personas son hablantes de una lengua originaria, bajo una media nacional de seis de cada 100 personas; mientras que desde hace tres años se han roto todos los récords históricos de registros de personas en contexto de movilidad que transitan por el estado.

El equipo de “Senderos del Peñasco” estuvo en Chiapas durante el mes de junio; realizaron talleres, pláticas con alumnos que quieren estudiar danza, de quienes refieren que “para mí, fue hermoso encontrar que hay gente que quiere también poner el cuerpo para contar sus historias”.

Presentaron la obra en el Centro Cultural Jaime Sabines, “una institución que funciona con un público que también está institucionalizado, academizado, precioso. Y después nos presentamos en San Juan Chamula, otro público más familiar e intergeneracional; ambas fueron una experiencia maravillosa”.

—¿Qué es ser migrante e indígena?

“Es estar en movimiento y vincularte con el contexto, estar consciente de una realidad que está por fuera, pero inmersa en un mercado que funciona basado en parámetros de acceso a una economía y de observar privilegios que tienen cierto color de piel. Al mismo tiempo, es otra mirada del mundo que comunica a varios planos, que se nutre de lo espiritual, de lo material, de lo intelectual y de la experiencia”, sostuvo.

La directora ahondó y dijo que “la organización de distintas posibilidades que hay en estos territorios son aleccionadores, hay desigualdad social, pero también estrategias que implementan las comunidades para sobrevivir”, además de una presencia e influencia voraz “de la [desigualdad] económica en un territorio”.

Ejemplificó lo anterior con las largas filas de personas —que observó en San Cristóbal de Las Casas— formadas para recibir remesas de sus familiares.

Finalmente, Agustina Suárez agradeció el respaldo en la producción y realización de la pieza, así como con las giras, gracias al recurso que recibió el proyecto por parte del Fondo de Ayudas para las Artes Escénicas Iberoamericanas o también llamado Iberescena.

Detalló que la obra —ya modificada— se presentará en el auditorio de la Biblioteca Vasconcelos, en la Ciudad de México, los días 15 y 16 de julio, a las 6:00 de la tarde.