Serpientes venenosas, un riesgo latente

El accidente ofídico representa un riesgo para comunidades rurales. Cortesía
El accidente ofídico representa un riesgo para comunidades rurales. Cortesía

El encuentro entre personas y serpientes venenosas forma parte de los riesgos que enfrentan comunidades rurales de Chiapas, particularmente durante actividades agrícolas y en zonas donde la transformación del suelo ha reducido la distancia entre los asentamientos humanos y los hábitats naturales de estos reptiles.

El Día Internacional de Concienciación sobre la Mordedura de Serpiente, conmemorado cada 19 de septiembre, es una fecha que busca visibilizar un problema de salud pública que afecta principalmente a poblaciones rurales. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 5.4 millones de personas son mordidas por serpientes cada año en el mundo y entre 1.8 y 2.7 millones desarrollan envenenamiento. 

Entre 81 mil 410 y 137 mil 880 personas mueren anualmente por estas lesiones. 

Territorio de serpientes

Entre la diversidad de reptiles venenosos en Chiapas, se encuentran la nauyaca real (Bothrops asper), distintas especies de cascabel como Crotalus simus, además de coralillos del género Micrurus, cantiles, nauyacas saltadoras y otras víboras distribuidas en regiones como la Sierra Madre, Montañas del Norte, Montañas del Oriente, Depresión Central y las planicies costeras.

La presencia de Bothrops asper en Chiapas está documentada incluso mediante registros de la Conabio en municipios como Tuxtla Gutiérrez y Mapastepec. 

Esta especie es conocida localmente como nauyaca, terciopelo, cuatro narices o nauyaca real y pertenece a la familia Viperidae.

Investigaciones de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y especialistas en herpetología también han documentado la presencia en territorio chiapaneco de especies como Bothriechis aurifer, Crotalus simus, Micrurus diastema y Micrurus elegans, algunas de ellas consideradas de importancia médica y sujetas a categorías de protección.

Además, Chiapas cuenta con 113 especies de serpientes registradas, entre ellas 14 víboras y siete especies de la familia Elapidae.

Incidencia

De acuerdo con el reporte de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud al cierre de 2024, la entidad acumuló 196 casos de mordeduras de serpiente: 35 correspondieron a serpiente de cascabel, 13 a serpiente coral y 148 fueron clasificadas como mordeduras por otras serpientes.

Los datos acumulados de Vigilancia Epidemiológica para 2025 mostraron 192 mordeduras de serpiente en Chiapas. 

De ese total, 32 fueron mordeduras por serpiente de cascabel, 17 por serpiente coral y 143 por otras serpientes. 

Para 2026, hasta la semana epidemiológica 8, Chiapas acumuló cuatro mordeduras de serpiente de cascabel, una de serpiente coral y 17 clasificadas como otras serpientes, para un total de 22 casos.