La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, hizo un llamado a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros y a la Asociación de Bancos de México, a promover medidas para reducir el costo de las comisiones por uso de cajeros automáticos.
El acuerdo avalado pide promover redes de cajeros automáticos entre instituciones bancarias, a fin de que los clientes puedan retirar efectivo y consultar su saldo sin que se cobren comisiones.
Algunos bancos cobran hasta 40 pesos a clientes de otras instituciones por hacer uso de los cajeros, lo cual no ocurre en ningún país del mundo, según señalaron legisladores.
Hay un abuso de las instituciones bancarias y una manga ancha de las instituciones del Gobierno Federal para permitirles esos cobros, que en el caso de los jubilados y pensionados en ocasiones significa una merma muy importante a sus bajas percepciones, apuntó uno de los legisladores que es promotor del acuerdo mencionado.
La petición es acertada, ya que sólo por concepto de gestión de cobranza, en los primeros cinco meses del pasado año, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros recibió 18 mil 592 quejas, contra siete mil 954 en igual lapso de 2010, con un promedio mensual de tres mil 717.
Se han dado casos en que si el cuentahabiente deja descender su saldo, al acudir a consulta en cajero le hacen un cargo, lo que desajusta un mínimo para que la cuenta no cause comisión por manejo. Al cabo de un tiempo dicha cuenta ha dejado de existir sin que se le informe al titular del destino de su dinero.
Hay casos en que directivos bancarios se permiten autorizar cargos en una cuenta por adeudos que tiene otra cuenta del mismo titular, sin permiso del cuentahabiente.
Los dos conceptos mencionados por los legisladores son un mínimo que se esperaría, pues los abusos, la falta de un buen servicio en general, la negligencia o mala fe en los auxilios en casos de emergencia como extravío de tarjetas, y muchísimos otros, es algo que no merece el cuentahabiente que paga muy caro un servicio verdaderamente deficiente.











