Sí habrá imposición de ceniza

Sí habrá imposición de ceniza

La Iglesia católica mantendrá medidas de prevención ante el covid-19, pero sí se impondrán las cenizas a los fieles que acudan el próximo Miércoles de Ceniza a los templos de Chiapas.

En este sentido, el arzobispo Fabio Martínez Castilla dijo que como medida de prevención, la ceniza no será colocada directamente en la frente de los fieles, sino que se les esparcirá en la cabeza.

Explicó que la Cuaresma es una etapa de resurrección y en especial, en este año, en el que se busca la resurrección de la salud.

Además detalló que los ritos católicos se viven desde el corazón, por ello se aplican con las medidas de sanidad que se han llevado a cabo.

Para la ceremonia del Miércoles de Ceniza se celebrarán diferentes misas, en la Catedral de San Marcos bajo los siguientes horarios: 7:00, 9:00, 14:00 y 17:00 horas, para dar oportunidad a las personas a que lleguen.

En este mismo sentido, dijo que no es necesario que acudan los bebés, ya que la imposición de ceniza es un rito de penitencia en el cual no es necesario que éstos participen, aunque no se negará el acceso a los niños que lleguen acompañados de sus familias.

El arzobispo mencionó que la ceniza es la reconversión del corazón, es un reconocimiento de las fallas y por tanto es una manera de aceptar arrepentimiento y pedir perdón a Dios.

El sacerdote Gilberto Hernández García, encargado de medios y de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla, dijo que es momento de hacer el camino que pide el papa Francisco, renovar la fe, la esperanza y la caridad.

Enfatizó que el próximo miércoles 17, durante la imposición de la ceniza, para evitar un posible contagio, será únicamente esparcida como lluvia de la misericordia de Dios sobre las cabezas de los fieles católicos.

Y dijo que este es un rito penitencial por el que expresamos nuestro arrepentimiento sincero y nuestra decisión de vivir esta Cuaresma intensamente con un tiempo de gracia, de reconciliación, en la exigencia de volver nuestro corazón al amor de Dios y del hermano: renovando nuestra fe, esperanza y caridad.