(Publicado el 7 y 8 de enero del año 2003)
Del primero de diciembre al 2 de enero, unos 24 niños de 1 a 28 días de nacidos fallecieron en el Hospital Regional de Comitán por causas aún no confirmadas, informó la subdirectora del nosocomio de la Secretaría de Salud, María Elena Álvarez.
Transcendió que un equipo de médicos, químicos y ambientalistas de la Secretaría de Salud arribarán este martes para iniciar los estudios pertinentes, con el objetivo de conocer las causas que habrían provocado la muerte de los bebés.
El director de ese centro de salud, Raúl Belmonte Martínez, aseguró que del total de niños muertos, no todos nacieron en el nosocomio a su cargo. “Que quede bien claro que de éstos que no nacieron aquí, todavía hay que saber cuántos vinieron con complicaciones y otros problemas”.
El funcionario dijo que aún no se pueden establecer las causas de los decesos, pero que se está investigando. “No puedo hablar tan irresponsablemente si no tenemos un análisis al respecto, para hablar claramente con la población”, expuso Belmonte Martínez.
Es más, justificó que el índice de mortalidad se incrementara en relación con meses pasados. “Diciembre es un mes crítico por muchas razones”, comentó.
La subdirectora confirmó que los niños que perdieron la vida —de diciembre a la fecha— contaban con 1 a 28 días de vida.
De esos 24 niños muertos, 10 tuvieron complicaciones severas como haber nacido prematuros, lo que los acercaba “al riesgo de no poder salvarles la vida”. Dos más perdieron la vida por cardiopatía congénita, aseguró.
De esos 12 decesos “hace falta saber cuáles nacieron aquí y por qué se complicaron, y cuántos vinieron de hospitales de fuera”, dijo.
Y aseguró que falta conocer las causas de los decesos, si se debieron por alguna infección intrahospitalaria, por lo que se están tomando ya las precauciones necesarias y se realizan los estudios correspondientes.
Septicemia, causa de la muerte
En cinco de los 24 bebés que perecieron del primero de diciembre al 2 de enero en el Hospital Regional de Comitán, la causa fue septicemia, es decir, contaminación en la sangre por bacterias, hongos o virus.
De acuerdo con cinco de los 24 expedientes consultados, los bebés murieron por septicemia y otros factores.
Se trata de María José Espinosa Orozco, Andrea de Jesús Blanco Gómez, José Guadalupe Pérez Anzurez, Martia José Jimenez Aguilar y Lesbia del Carmen Solís.
La sepsis es una “infección causada por bacterias que se almacenan en el torrente sanguíneo y circulan por todo el cuerpo”. Una vez infectada la sangre, los microorganismos toman el control del cuerpo, lo que provoca que el paciente muera en menos de cinco días.
Pero a pesar de que los padres exigieron desde hace varios días que la Secretaría de Salud iniciara una investigación minuciosa para conocer las causas por las que perdieron la vida sus hijos, fue apenas ayer que ésta dio inicio.
El jefe de la Jurisdicción Sanitaria III, Juan José Solórzano Moguel, dijo que el equipo que inició la investigación está integrado por neonatólogos epidemiólogos, médicos generales y expertos en salud pública.
Pero el funcionario de la Secretaría de Salud mencionó que las causas por las que habrían muerto los 24 bebés se deben a varios factores, entre ellos, que las mujeres hayan tenido “mucho tiempo de evolución, así como contracciones prolongadas, lo que minó la fortaleza de los niños”.
Aseguró que los expertos están revisando nota por nota para conocer la evolución que tuvieron los menores y así poder conocer las verdaderas causas por las que murieron.
Posteriormente, irán a las áreas de pediatría o quirófano parta estudiar el instrumental que se utilizó cuando nacieron los bebés, “pero eso lo conocerán en los próximos días porque nosotros queremos que las cosas estén claras”.
“Estamos haciendo una investigación seria, checando expedientes y realizando los estudios y diagnósticos necesarios”, explicó el funcionario.
—¿Cuándo estarán los resultados?
—Lo más pronto posible. Depende de lo que se encuentre.
Y aseguró que el equipo de seis expertos tiene la instrucción de realizar todos los estudios necesarios para dar buenos resultados de la investigación.
El Hospital Regional de Comitán tiene un área de influencia de 506 mil habitantes y cuenta con una capacidad de 90 camas.
Pero los padres de los 24 bebés muertos indicaron que durante el tiempo que sus hijos estuvieron internados recibieron malos tratos de los médicos que ahí laboran.
Guadalupe Concepción Orozco aseguró que el pediatra Francisco Domínguez Abarca les habría dicho que su hijo estaba mal, que “ya estaba con un pie en el hospital y otro en el panteón”.
Pero a María Antonieta Aguilar Silva, madre de María José Jiménez Aguilar, que permaneció internada por siete días, nunca le reportaron que su hija estaba grave, sino que fue al final cuando le comunicaron que su hija ya había muerto.
En conferencia de prensa, los padres de los bebés muertos exigieron que las investigaciones vayan hasta el fondo, y de encontrarse alguna negligencia por parte de los médicos, que sean cesados.
La subdirectora del nosocomio, María Elena Álvarez, confirmó que de los 24 niños muertos, 10 tuvieron complicaciones severas, como el haber nacido prematuros, lo que los acercaba al riesgo de no poder salvarles la vida. Dos más perdieron al vida por cardiopatía congénita, aseguró la funcionaria.
Los 12 bebés restantes podrían haber muerto porque la madre tuvo trabajo de parto prolongado, lo cual llevó al producto al sufrimiento fetal agudo.
Aunque el director del hospital, Belmonte Martínez, niega que los decesos hayan ocurrido por negligencia médica, revelando que del total de niños muertos, no todos nacieron en la institución a su cargo.
Para el funcionario, las muertes de los 24 bebés parece ser un incidente común, al argumentar que siempre se dan decesos de menores en la institución, solo que ahora “se incrementó en relación a meses pasados, además de que diciembre es un mes crítico por muchas razones”.
Por ahora “no se pueden establecer las causas que originaron los decesos. Se está investigando [el asunto]”, acotó.












