Sí se puede vivir como un tatuador

"David Morales * CP. Ser tatuador empezó como un juego de ""pubertos"" hace más de trece años en el Distrito Federal para Jhonatan Rico. Ahora, en Chiapas, tatuar a las personas es una actividad de la que ""sí se puede vivir. Todo mientras lo hagas bien y con responsabilidad... esto es mi vida"".

A Jhonatan se le conoce como ""Zión"", con ""S"" o con ""Z"". Llegó a nuestro estado cinco años atrás, cuando marcar el cuerpo con un tatuaje era tabú. Reconoce que aún lo es, ""todavía está comenzando esto... antes se hacían tatuajes pequeños. Los satanizaban, se les relacionaba con los malandros, maras y esas cosas que se oyen"".

Respeta a quienes se deciden por un diseño para después ocultarlo. ""No lo muestran porque es muy personal"", dice y agrega que ""otros se lo cubren por lo que le puedan decir en el trabajo. O para que sus papás o familias no les digan algo. Pero está bien, así expresan su libertad.""

Como en la mayoría de las nuevas empresas, el inicio en Chiapas fue difícil. Ahora el tatuaje es más aceptado. El trabajo más barato que realiza es de 350 pesos, pero llega a cobrar hasta 10 mil pesos por uno de sus diseños. El costo dependerá de los detalles, se debe cuidar el manejo de las sombras, agregar colores, las dimensiones y el realismo del tatuaje.

Tener buen equipo, la idea clara de lo que se quiere hacer y la capacidad para hacerlo es la fórmula para un ""buen tatuaje"", según Jhonatan de Jesús Rico González, que es el nombre completo de ""Zión"".

Reveló que un tatuaje ahora es más seguro. En su local ubicado sobre la Avenida Central de Tuxtla Gutiérrez, cuenta con autoclave para esterilizar sus materiales. Usa guantes, jabones y desinfectantes, y siempre usa agujas nuevas.

Además cuenta con el permiso de las autoridades de Salud, quienes realizan revisiones de manera periódica para cuidar la salud de sus clientes y de él mismo.

A quienes estén por tatuarse, ""Zión"" recomendó revisar el trabajo del tatuador, ""que el chavo se vea seguro de lo que va a hacer"". Que todos lo materiales se abran y tiren frente al cliente, principalmente las agujas.

""Hace trece años mi hermano me pidió que lo tatuara, y le contesté que no sabía, y me contestó pos pa' que aprendas"", narró Zión al hablar sobre su inicio en los tatuajes.

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