Edwin Alejandro Delgado Vázquez trabajaba en un lavado de automóviles entre el fraccionamiento Higo Quemado e Infonavit Solidaridad de la delegación Terán, de donde fue sustraído por hombres armados el pasado 2 de diciembre de 2022.
El joven, que el 25 de julio cumplirá 26 años de edad, comenzó a trabajar en el lavado de autos desde octubre del mismo año, pero después de un mes le propusieron quedarse a dormir para cuidar el espacio ubicado a orilla de calle.
Entonces permanecía ahí todo el día; le adecuaron un cuarto para dormir y comenzó a vivir ahí, “me había dicho que quería cambiar de empleo porque el pago era muy poco”, relata en entrevista Leticia Vázquez, madre de Edwin.
El 2 de diciembre el joven llegó a ver a su mamá, tomó un poco de ropa y volvió a salir rumbo al lavado de autos. Horas más tarde, a las 22:40 horas —según la ficha de búsqueda—, vecinos de la zona reportaron que Edwin había sido sustraído de su lugar de trabajo.
Leticia recuerda que desde el primer momento acudió a preguntar con los vecinos sobre lo que había ocurrido. Le dijeron que al parecer, gente portando chalecos tácticos, con insignias oficiales y armas de fuego a bordo de una camioneta blanca subieron a la fuerza al joven.
La madre buscadora sugiere que las cámaras de vigilancia del lavado de autos fueron arrancadas durante el hecho, aunque es una imprecisión al igual que la hora de la desaparición, pues algunos lugareños aseguran que el hecho ocurrió a las 18:00 horas, “pero tienen miedo de hablar”.
Los datos de la desaparición de Edwin se volvieron más turbios cuando a Leticia le llegó información de que las personas que se lo llevaron eran autoridades, “me dijeron que estaba en El Amate”.
Leticia acudió a hospitales, a la Fiscalía Metropolitana, incluso a la Fiscalía General de la República (FGR), en donde le han repetido que no hay registro de su hijo; también ha solicitado que se le busque en el Centro Estatal de Reinserción Social (Cerss) número 14, pero hasta ahora solo ha obtenido negativas.
Acudió directamente al citado penal de Cintalapa y a “El Canelo”, ubicado en Chiapa de Corzo, pero la respuesta no fue positiva. La Fiscalía le dijo que enviarían oficios a otras cárceles, pero no fue así, “y yo no puedo estar tanto tiempo esperando”.
Ante la falta de investigación y búsqueda, Leticia se unió al Colectivo de Madres en Resistencia Chiapas, que hoy jueves cumple una semana de protestas diarias y cuyo objetivo es hacer visible la crisis de desaparecidos que existe en esta entidad.












