En un mensaje enviado desde el Vaticano, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez, felicitó a los padres de familia en su día. “Estimada familia, un saludo desde la Basílica; quiero enviar un abrazo y desear felicitaciones a todos los papás. Gracias, papás, por darnos la vida, por participar de la paternidad, sigan siendo reflejo de las paternidades”.
Martínez Castilla recordó que en el Evangelio de ayer domingo, “el Señor invita a que seamos sus heraldos, es decir, no solamente sus predicadores, sino que oremos para que el Señor dé la mies, envíe trabajadores a sus campos, por eso el Señor nos invita a que aprendamos de él, a mirar con compasión a la gente que sufre, porque tenemos un pueblo que sufre, nuestro Chiapas y todo el mundo sufre mucho”.
En este mismo marco, la arquidiócesis emitió un comunicado en donde dio gracias y felicitó a los padres de familia: “Por su misión maravillosa en la familia, que también se convierte en bien para nuestra sociedad. Junto con nuestro reconocimiento y gratitud, oramos para que el Señor de la vida les conceda las gracias necesarias para salir adelante en su misión, en esta realidad complicada que vivimos”.
Un padre tiene un corazón sabio
Y añade: “No se podría expresar mejor el orgullo y la emoción de un padre que reconoce haber transmitido al hijo lo que importa de verdad en la vida, o sea, un corazón sabio. Un gran reto para los papás de hoy, es buscar formas para estar presentes en la vida de la familia. Lamentablemente, las dinámicas de la vida contemporánea obligan a los padres a estar fuera del hogar por largas jornadas laborales o de otro tipo”.
Del mismo modo que, recordaron, “como Iglesia de México hemos elevado nuestras oraciones por todas las personas que han perdido la vida, especialmente por los sacerdotes jesuitas Javier y Joaquín, a un año de su asesinato en la Sierra Tarahumara, en el altar de la iglesia de Cerocahui, Chihuahua, y por aquellos que han trabajado incansablemente por el bien común y han sido víctimas de la violencia como las hermanas catequistas asesinadas en la Diócesis de Huajuapan de León”.












