Sigue conflicto por tierras

"Óscar Gutiérrez * CP. ""No nos dejen solos, no permitan que nos maten, que muramos de hambre y de sed en medio del desamparo"", es el clamor de la población del ejido ""Gustavo Díaz Ordaz"", municipio de Cintalapa de Figueroa, limítrofe con la zona de los Chimalapas, Oaxaca, donde la disputa por la posesión y el aprovechamiento del territorio se transformó en enfrentamientos y rivalidades entre los pobladores de comunidades de ambos estados.

En este poblado enclavado entre ríos y montañas, prevalece desde hace más de un mes, una calma tensa, con el temor y la zozobra en los lugareños, que se transforma en quejas y denuncias contra los habitantes de San Miguel Chimalapas.

Los bloqueos impuestos desde hace 33 días en las comunidades oaxaqueñas de San Antonio y ""Benito Juárez"", mantienen en la zozobra a 80 familias del ejido ""Gustavo Díaz Ordaz"", quienes sobreviven con alimentos, agua y medicamentos racionados.

La población permanece expectante y vigilante ante el riesgo de posibles agresiones por parte de los campesinos de Chimalapas.

Como consecuencia del conflicto y la incertidumbre que se vive por el mismo, la Escuela Primaria ""Miguel Hidalgo y Costilla"", la Telesecundaria ""Emiliano Zapata"" y el Preescolar ""Gustavo Díaz Ordaz"", cerraron sus aulas por la ausencia de maestros. Un centenar de alumnos dejaron de asistir a clases.

Los campos de cultivo y las tierras de pastoreo permanecen abandonados porque los hombres se quedan en casa, ante el temor de ser agredidos.

Los pobladores carecen de alimentos. Isabel Pérez Gómez, madre de dos adolescentes y una niña, se queja de la falta de comida y del riesgo de enfrentamientos: ""Se nos acaba la comida, no tenemos más que frijoles, harina de Maseca, aceite y cuatro tomates; un poco de la despensa que nos trajo el gobierno hace algunos días"", lamenta. Sin embargo, confía en el desbloqueo pacífico, para así los habitantes del ejido puedan reanudar sus actividades.

""Los de Chimalapas pasan con sus camiones por la carretera de enfrente, nos insultan e intimidan con palos y machetes, pero mantienen el bloqueo por ambos lados; no dejan pasar por Rizo de Oro, Chiapas ni por la ruta a Oaxaca"", afirma.

Por otro lado, María Luisa Velásquez advirtió que sus vecinos de Oaxaca pretenden arrebatarles sus tierras pese a que éstas les pertenecen desde hace 50 años por resolución presidencial.

""Quieren arrebatarnos el territorio, quedarse con las selvas y los bosques para aprovechar y explotar a su modo la madera"", enfatiza.

El poblado compuesto por 350 personas cayó en un marasmo de inactividad que sólo es roto por un camión del Ejército federal, que atiende un dispensario médico.

""Los soldados vienen a quitarnos el pelo y revisarnos las muelas, pero no traen comida ni agua potable"", señala María Luisa.

Blanca Eliseyda, una niña de once años, también vive el temor y la incertidumbre ante el conflicto. Frente a su Escuela ""Miguel Hidalgo y Costilla"", donde cursa el sexto grado de primaria, dio lectura a un escrito de denuncias y peticiones:

""Le pedimos al presidente Felipe Calderón y al secretario de Gobierno de Chiapas, Noé Castañón, que no nos dejen solos, que no permitan que nos maten los Chimas, que el pueblo de Chiapas no nos deje morir de hambre, de sed ni por falta de médicos.""

Su deseo, afirma, es reunirse con toda su familia, pues desde hace más de un mes no puede visitar a su abuela Leonara Hernández, que vive en el ejido vecino Flor de Chiapas.

""No podemos vernos con toda la familia, estamos separados por las amenazas y los bloqueos de los Chimas"", expone.

El ejidatario Efrén Velásquez afirmó que esta tierra pertenece a los chiapanecos desde la resolución presidencial de 1967 y la ratificación de límites agrarios de 2009.

""Somos chiapanecos por nacimiento, por convicción y por ley. Las cuatro mil 975 hectáreas de 'Díaz Ordaz' son nuestras, así como también los poblados Flor de Chiapas, La Hondonada San Marcos, 'Rodulfo Figueroa' y Montebello, que los Chimalapas reclaman"", subrayó.

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