Sigue creciendo actividad sísmica en Chiapas

Después del terremoto que sacudió a la entidad en septiembre de 2017, la actividad sísmica en nuestro estado sigue creciendo de manera considerable, muestra de ello es que en lo que va del año ya se registraron más de 800 temblores, puntualizó Silvia Ramos Hernández, directora del Instituto de Investigación y Gestión de Riesgos en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

La investigadora mencionó que, a más de 18 meses del terremoto que tuvo epicentro en Chiapas, aún se presenta actividad sísmica; incluso, el dos de febrero de este año se repitió un temblor con magnitud arriba de seis, lo que generó pánico entre la población.

Mencionó que, al registrarse un movimiento de tanta magnitud, es natural que se genere una serie de réplicas (las cuales han sido registradas desde el siete de septiembre de 2017) que pueden durar meses o hasta años y que queda en la zona de fractura, que comprende unos 200 kilómetros de extensión.

Entrevistada sobre el tema, puntualizó que toda la serie de eventos que se han presentado en los últimos meses, tienen que enfrentarse a través de un “fuerte componente educativo” -y no sólo de simulacros- que tienen que venir desde el aspecto básico, medio y superior.

En la opinión de la investigadora, hasta el momento las actividades hechas por parte de las autoridades distan mucho de la realidad con el impacto que generan estos fenómenos; sobre los simulacros, consideró que sí ayudan a que la población entienda las consecuencias que pueden generar los sismos, pero las labores de prevención se tienen que emprender desde el aspecto educativo.

En el siglo pasado, Chiapas tiene registros de nueve temblores mayores de magnitud siete, pero en los últimos años ya se presentó un terremoto (el más fuerte del país) que dejó daños en más de tres mil escuelas y 46 mil viviendas.

La Secretaría de Protección Civil en Chiapas, el 20 de marzo llevará a cabo un simulacro estatal de sismo 2019, en punto de las 12:00 horas, con la intención de generar sensibilización en la población, para que sepan qué hacer ante el impacto de los movimientos telúricos.

Finalmente, Ramos Hernández comentó que han observado que la política nacional de Protección Civil migrará a un Sistema Nacional de Gestión de Riesgos y, en esta parte, se tiene que diseñar un plan que permita a la población estar preparada en lo físico, emocional y hasta en las construcciones ante el impacto de un temblor.