Continúan las investigaciones en torno a la muerte de un estudiante normalista y dos más que están hospitalizados, tras ser sometidos a una novatada en las instalaciones de la Escuela Normal Rural Mactumatzá, informó el fiscal metropolitano, Felipe Neri León Aragón. Sin embargo, a raíz de este caso, se destaparon denuncias de padres de familia de otros fallecimientos por los indignantes tratos a los que someten a alumnos de nuevo ingreso.
José Luis Hernandez Espinosa de 19 años de edad, que perdió la vida; Ulises Alejandro de la Cruz y Sergio Jesús Ballinas Zambrano eran alumnos de recién ingreso y en las investigaciones se obtuvieron datos que corroboran que los estudiantes tenían que cubrir una guardia de 20 días en las instalaciones de la Escuela, la cual dio inicio el 18 de julio a cargo del Comité de Estudiantes.
La Fiscalía cuenta con diversos datos de prueba, como expedientes clínicos, entrevistas a médicos que atendieron al joven, y se han tomado testimonios de otros novatos que conocen de cerca a quienes ordenaron estas actividades.
Ayer, elementos de la Policía Especializada y elementos de Seguridad Pública del estado y municipal se apostaron en los alrededores de la Escuela Normal sin que se registrara detención alguna.
Testimonios
De acuerdo a testimonios de padres de familia el ciclo escolar no ha iniciado; sin embargo, los 90 alumnos de nuevo ingreso fueron convocados para un curso de iniciación; inicialmente los raparon.
La muerte del estudiante ha generado molestia de los Comuneros de la Casa del Pueblo, antes aliados de la Normal, por lo que una comisión de 10 normalistas viajó al municipio de Venustiano Carranza para explicar lo sucedido, pero los molestos padres de familia exigen que se presenten los miembros del Comité estudiantil y los directivos: Conrado Borraz, que funge como director, y el subdirector, Horacio Meléndez, para que les aclaren los hechos.
Este no es el primer caso que se da en esta institución. Una entrevista que circula en redes sociales revela que en el verano del 2017, una joven de nombre Mónica Anahí Ramírez Pérez, de 17 años, solicitó su ingreso a la Escuela Normal Rural Mactumatzá, pero no fue aceptada, por lo que intentó de nuevo y al aceptar el curso de inducción se condenó a la muerte, porque en el intento perdió la vida.
Su padre, Pedro Ramírez Hernández, maestro de esa misma escuela, rogó al Comité estudiantil hasta que la aceptaron, pero bajo una condición: pasar el “curso de inducción” durante 20 días y esto causó su fallecimiento; en este mismo sentido, se relatan otras historias que deben ser investigadas en este plantel, que bien podría ser calificado como “La Normal de la Muerte”.












