Siguen invadidas dos mil hectáreas cañeras

Juan Pablo Cañaveral, presidente de la Canacintra en Tuxtla Gutiérrez. Foto: Guillermo Ramos/Cp
Juan Pablo Cañaveral, presidente de la Canacintra en Tuxtla Gutiérrez. Foto: Guillermo Ramos/Cp

Adolfo Abosaid/Cp 

A dos meses de culminar el año, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Tuxtla Gutiérrez, Juan Pablo Cañaveral Constantino, lamentó que aún se mantengan invadidas más de dos mil hectáreas productivas en la zona cañera, situación que afecta en la derrama económica para la entidad. 

A pesar de la coyuntura política que viene para el 2018 y de los conflictos sociales, consideró que el siguiente año será exitoso para este gremio, porque son los industriales quienes dan valor agregado a los productos del campo. 

Insistió que el gobierno del estado debe cumplir con la aplicación del Estado de Derecho en la zona de El Cascajal, lugar que ha sido bloqueado por diferentes grupos sociales que, lo único que generan, es que se reduzcan las ganancias para los productores locales. 

El líder empresarial confió en que las autoridades asuman su compromiso con los cañeros, porque son ellos quienes abonan a una mayor productividad en el estado. 

Explicó: “no ha bajado la producción de caña de azúcar por una razón, por un lado terminan por invadir las tierras, por el otro, el ingenio azucarero ha abierto la oportunidad de que otras personas que quieran cultivar y sembrar la caña de azúcar se les da unos contratos”. 

A pesar de todos los problemas sociales, resaltó que los empresarios siguen interesados en invertir en la entidad; incluso, hay un programa de inversión de dos mil hectáreas más para mejorar la derrama económica y la creación de empleos. 

Cañaveral Constantino destacó que el ingenio azucarero de Pujiltic cuenta con un plan de acción a cinco años -que inició en el mes de agosto-, donde se estarán invirtiendo mil 80 millones de pesos. 

Además, dijo, como empresarios de la Canacintra seguirán trabajando de manera importante en la entidad para conseguir un espacio en las Zonas Económicas Especiales, como inversionistas o como proveedores de servicio. 

Sobre el tema, precisó que ellos se han capacitado al interior de este organismo empresarial, para tener una mano de obra certificada e incluso hasta con el inglés, para dar certeza a las compañías que contraten los servicios. 

Finalmente, consideró que los empresarios del ramo están enviando un mensaje claro a las autoridades en el sentido de que Chiapas es un estado seguro para invertir, pero es necesario que ellos hagan su parte aplicando -y no negociando- las leyes.