La migración y la desaparición de personas en su trayecto hacia los Estados Unidos es una realidad. Con la finalidad de profundizar como por igual sensibilizar a la sociedad respecto a este panorama, se llevó a cabo la presentación de la campaña “Nuestros Migrantes ¿Dónde Están?”, por parte de diversas organizaciones civiles nacionales e internacionales de derechos humanos.
Ahí se detalló que de acuerdo con el Banco de Datos Forenses de Migrantes No Localizados en Chiapas, desde su implementación en octubre de 2011 hasta el 29 de octubre de 2021, hubo 80 casos de migrantes chiapanecos desaparecidos, lo cual afectó a 77 familias; y gracias a los trabajos de búsqueda se realizaron 248 perfiles genéticos de familiares, lo que permitió 14 identificaciones.
Un miembro de la organización Voces Mesoamericanas, Acción con Pueblos Migrantes A. C., Aldo Jorge Ledón Pereyra, explicó que fue tras un sondeo no gubernamental sobre personas migrantes desaparecidas, con apoyo del equipo de antropología forense en las comunidades indígenas de Chiapas, donde se percataron de las dinámicas de migración en el estado.
Ledón Pereyra mencionó que fue tras el inicio de la guerra contra el narcotráfico, “cuando comenzaron a secuestrar camionetas con migrantes en Tamaulipas, nos dimos cuenta que a nivel nacional el tema de los migrantes debía ser ya una problemática que tenía que visibilizarse”, indicó.
Las migraciones chiapanecas, dijo, fueron de las últimas en incorporarse a las grandes migraciones internacionales, haciéndolo de manera desorganizada; a comparación con el estado vecino de Oaxaca, con el que se comparte una realidad sociodemográfica muy parecida y con la característica que sus migrantes suelen aplicar redes de cuidado en sus desplazamientos.
“Comenzamos a darnos cuenta de que uno de los cruces predilectos por la población chiapaneca era el estado de Sonora, y esto es complejo porque la mayoría de los migrantes del estado terminan trabajando al sur de los Estados Unidos, pero en los estados que están al otro extremo”, recalcó el investigador.
A la fecha, puntualizó, sigue siendo uno de los cruces indicados y precisamente es el lugar donde suelen ser los últimos momentos de comunicación con sus familiares.
Agregó que otro fenómeno reciente es que muchos estados de producción agrícola, como Sonora, Baja California y Chihuahua, están recibiendo al año 2 millones de personas, mayoritariamente de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde también se ha comenzado a ver problemas de desaparición de migrantes.












