Pobladores de Amatán exigieron una salida política al problema poselectoral que prevalece en ese lugar, cuyas entradas y salidas están bloqueadas desde hace varias semanas y el palacio municipal tomado.
Carlos Domínguez Velasco, presidente del órgano ejidal; Domingo de la Cruz Chávez, presidente del consejo de vigilancia y Juan José Juárez Gallegos, presidente del comité del barrio Guadalupe, demandaron también que “cesen las agresiones” en contra de los opositores al alcalde Manuel de Jesús Carpio Mayorga.
“El pueblo de Amatán pide justicia, cumplimiento de obras sociales, agua potable en el municipio, energía eléctrica, hospital, recolección de basura, carreteras y drenaje, ya que han sido muchos los atropellos que han sufrido durante 12 años que ha gobernado la familia Carpio Mayorga”, manifestaron.
Aseguraron que “la familia Carpio Mayorga se ha dedicado al abuso de poder, valiéndose del Ayuntamiento, que han ganado a través de fraudes electorales”, por lo que exigieron la destitución de Manuel de Jesús Carpio Mayorga, quien recibió el cargo de su hermano Wilber.
Señalaron que esta es la tercera vez que Manuel es presidente municipal, postulado por los partidos Acción Nacional (2001-2004); Verde Ecologista de México (2012-2015) y por Morena (tomó posesión el pasado primero de octubre), mientras que su hermano Wilber fue alcalde por el Verde Ecologista de México de 2015 a 2018.
Recordaron que en rechazo al alcalde, el 15 de agosto de este año, se creó el Movimiento por la Paz, la Justicia y el bien Común, integrado por luchadores sociales y ciudadanos del municipio, y el párroco de Amatán, participa como mediador del conflicto que se vive en ese lugar situado en el norte de Chiapas.
Afirmaron que el pasado jueves, entre las 18 y las 23 horas “estuvieron retenidos Artemio Hernández Muñoz y Evelio Gómez Gómez, junto con otros integrantes del movimiento que retornaban de Reforma y Planada a la cabecera de Amatan”, por seguidores de Carpio Mayorga, quienes “agredieron con piedras y armas de fuego al grupo que pedía la liberación de los rehenes”.
Expresaron que “al ver que el grupo del movimiento por Amatán era mayoritario, los agresores se replegaron, pero afectaron a una camioneta Nissan, modelo 2000, doble cabina con placas de circulación BM36289, color gris metálico, pinchándole las cuatro llantas y destruyéndolo a golpes”.
Dijeron que “por estas y muchas razones se pide gobernabilidad en el municipio, porque se temen graves consecuencias y derramamiento de sangre”.












