Una recuperación de anfibios que permitió disminuir plagas, mayor riqueza de biodiversidad que permite menos usos de ivermectinas y glifosatos, sin tener el riesgo de contaminación de mantos acuíferos, son algunos de los beneficios que se esperan en un sistema productivo del Área Natural Protegida (ANP) La Pera a través del mejoramiento del sistema ganadero.
José María Escobar Vázquez y Damián Herminio Maza López, investigadores de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), consideraron que lamentablemente las malas prácticas ganaderas y agrícolas han llevado al deterioro de los hábitats y ecosistemas de la también Zona Sujeta a Conservación Ecológica (ZSCE) La Pera.
Ya que “las prácticas ganaderas que se están aplicando, que son de ganadería extensiva convencional, [por lo que] es necesario el cambio de uso de suelo, al transformar los distintos tipos de vegetación que se encuentran en buen estado de conservación o con vegetación primaria en la zona”, indicaron los expertos .
Los investigadores presentaron la asociación civil Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (Cobius), con la cual llevan a cabo trabajos comunitarios en la localidad de Montebello (La Pera), donde documentaron, planificaron e implementaron nuevas prácticas de ganadería regenerativa con el firme propósito de minimizar los problemas del cambio climático.
En los potreros trabajados se encontró que tenían problemas de placas y poco rendimiento de las pasturas debido a “problemas de erosión y de retención de agua”.
Comenzaron a trabajar con ganadería regenerativa a través del Pastoreo Racional Voisin (PRV), con un sistema de silvopastoreo de dispersión de árboles y Pastoreo de Ultra Alta Densidad (PUAD).











