Se estima que en Tuxtla Gutiérrez existen 15 mil personas con discapacidad y a nivel estatal unas 150 mil. De todo el estado solamente Tuxtla cuenta con una coordinación municipal para personas con discapacidad, la cual se deriva de la Ley de Inclusión de Personas con Discapacidad.
Sin embargo, transitar la capital se vuelve una odisea para quienes padecen alguna discapacidad debido a la falta de infraestructura incluyente.
Fue el 21 de septiembre del 2015 que se aprobó la Ley para la Inclusión de Personas con Discapacidad, de acuerdo con unos de los transitorios de dicha ley en 30 días debió instalarse el Consejo Estatal para la Atención Inclusión de Personas con Discapacidad y en 180 días también debió crearse el reglamento correspondiente a esta ley.
“Con base a la instalación del consejo estatal en cada municipio debería instalarse una coordinación municipal (para personas con discapacidad). Lo dice la ley y es nada más de aplicarlo y que el mismo Gobierno (estatal) pueda hacer el consejo, el reglamento y como consecuencia tener un coordinador municipal”, señaló Jesús Rasgado Calderón, coordinador en Tuxtla para la Atención Inclusión de Personas con Discapacidad.
Agregó que solamente Tuxtla Gutiérrez de los 124 municipios del estado cuenta con una coordinación municipal, los demás no.
Esto es debido a la falta de aplicación y obedecimiento de dicha ley aprobada hace dos años, una omisión principalmente realizada por las autoridades e instancias estatales.
De igual manera la capital chiapaneca es la única que cuenta con infraestructura deportiva especializada para personas con discapacidad, donde han habido seleccionados tuxtlecos que han representado al país en Europa en basquetbol sobre silla de ruedas.
Sin embargo esta ciudad adolece de una infraestructura adecuada para la movilidad urbana para las personas con discapacidad, desde banquetas en mal estado, rampas que parecen trampas y puedes peatonales sin acceso a las sillas de rueda.
“Estamos muy atrasados (en movilidad urbana) en el sentido de que aveces según la autoridades cumplen con las normas de accesibilidad. Estas hablan de que las rampas deben te una inclinación del ocho por ciento, pero nosotros les decimos trampas no rampas, porque la hacen demasiado inclinadas”, detalló.
A pesar de que las personas con discapacidad han manifestado públicamente, y mediante oficios, para que la nuevas obras públicas cuente con estas medias, pero las autoridades siguen siendo omisas en este tema, siendo los puentes peatonales un problema aparte.












