Sin casos de hepatitis aguda infantil en la entidad

Sin casos de hepatitis aguda infantil en la entidad

En relación a la situación de zozobra que se ha generado en México por la aparición de casos de hepatitis aguda infantil, César Rodríguez, encargado de la Valoración y Tratamiento de las Enfermedades Gastrointestinales y Hepáticas en el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) en Tuxtla Gutiérrez, informó que todavía en el estado no se han reportado menores de edad que manifiesten síntomas relacionados con esta enfermedad con causa desconocida.

La hipótesis ahorita, dijo, es que puede existir una relación entre el covid-19 y algunos virus. En Inglaterra, refirió el gastroenterólogo pediatra, la enfermedad causó mucho ruido debido a que se encontró a pacientes con esta enfermedad y con un comportamiento grave, además de otros que requirieron de distintos tratamientos.

Para tener un caso sospechoso, refirió el especialista, se tiene que dar en aquellos pacientes de entre 11 meses y 16 años de edad. En su opinión, el panorama para el país es bueno, toda vez que la incidencia no es mayor. Uno de los síntomas claves es que los infantes se ponen de color amarillo.

A esto se le agrega dolores abdominales, náuseas, diarreas, cefaleas, vómitos, aunque bien estos malestares se pueden confundir con otras enfermedades. Para las madres y padres de familia, detalló que el color amarillo en el cuerpo es fundamental para entender que en ese momento deben acudir de inmediato con el pediatra para que el especialista haga la valoración.

Son varios los estudios que hacen los especialistas cuando un menor se enferma, pues la idea es descartar otras enfermedades. Lo primero son los análisis básicos de bioquímica sanguínea, ya que con eso se revisa si hay alguna inflamación hepática. Después se tienen que ir valorando todas las variantes que puedan causar esta situación, particularmente las virales.

“El problema es complejo, se tiene que hacer un abordaje integral. Ante la sospecha de que nos llegue un niño con hepatitis, le vamos a hacer todo el abordaje de la A a la Z”, enfatizó. Con relación a la nueva variante, la preocupación mayor es que se trata de un padecimiento que puede ser mortal en menores que, en teoría, eran sanos.

El otro punto, comentó César Rodríguez, se relaciona con la presentación de tipo epidémico (cuando antes se veían pocos casos al año), debido a la incidencia que se está presentando fuera de México. Como todas las enfermedades gastrointestinales, recordó, los padres y madres de familia tienen que cuidar lo que comen los menores, también tienen que evitar el consumo de alimentos en la calle y ver que se laven de forma constante las manos con agua y jabón.

Otra hipótesis de la aparición de la hepatitis aguda infantil, comentó el gastroenterólogo pediatra, es que en estos dos años de pandemia faltó una estimulación al sistema inmunológico, ya que al estar en contacto con virus el cuerpo puede reaccionar de forma inadecuada. Existen vacunas en contra de la hepatitis A y B, pero no protegen de forma directa contra este nuevo padecimiento, pues no se ha determinado la causa o su origen.

Toda esta situación, puntualizó el encargado de la Valoración y Tratamiento de las Enfermedades Gastrointestinales y Hepáticas en el Hospital de Especialidades Pediátricas, se tiene que tomar con calma por parte de la población, toda vez que, aunque no se conoce mucho de la hepatitis aguda infantil, en el estado hay excelentes pediatras que pueden actuar ante la sospecha de un posible caso.