Sin confusión encontremos a quién está detrás: obispo

Sin confusión encontremos a quién está detrás: obispo

El obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, en su mensaje dominical a los fieles católicos hizo referencia a que la vida de un hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea, sino de Dios, pero también abordó el tema de los migrantes y los bloqueos carreteros.

Pidió no confundirse y encontrar a quiénes estén detrás de las movilizaciones porque es allí donde confluyen los sentimientos más ruines y la ambición de los líderes autonombrados activistas, por lo que hizo un llamado al Gobierno Federal a tomar cartas en el asunto.

Preocupación ante apego a la empatía

Expresó su preocupación porque se ha visto confusión y se ha creado esta situación de los bloqueos en las opiniones y pronunciamientos de la población y de la familia diocesana, al grado de que, incluso, “el ánimo de algunos agentes pastorales se ha visto confundido, contaminado y desafiado, a propósito de la presencia y atención de estos hermanos nuestros, migrantes pobres entre los pobres”.

Hizo referencia al caso de una venezolana que vivió con una de las familias parroquiales durante varios meses esperando documentos para su libre traslado por el país en su deseo de llegar a Estados Unidos.

Refirió que hoy vive y trabaja en Miami y le va bien, pero dijo que “no pretendo despertar ni alimentar en nuestros nacionales el sueño americano, sino relatar la situación a que están expuestos”.

El líder católico dijo que un domingo la joven regresó con la familia parroquial, visiblemente molesta por la violencia que le provocaba los líderes y los llamados activistas, quienes hicieran llamados a bloquear la carretera Costera durante unas horas como medida de presión, según ellos, para que se apresuraran a darles los documentos.

No obstante, argumentó que los migrantes se daban cuenta de que harían actos indebidos en tierra extraña y causarían incomodidad a quienes, con sacrificio, le ofrecían alimentos mientras duraba la espera de los documentos para su libre traslado por la patria.

Expone que “día a día se escuchan cientos de historias entre los hermanos migrantes, mientras que para nosotros es molesto vivir en la incertidumbre por los bloqueos carreteros, a los que son obligados por los activistas que se aprovechan de su deseo de recibir un documento de libre traslado”.

Solicitudes sin respuesta

Además, dijo que la lentitud desesperante de la autoridad civil para tramitar las solicitudes también abona este terreno susceptible de “los hermanos que coinciden en una infinidad de intereses y ambiciones”.

El religioso pidió a la población la “atención, paciencia y un sincero discernimiento de la voluntad de Dios sobre esas circunstancias confusas, donde la caridad, nuestro rostro eclesial pareciera sucumbir ante la ira, la violencia y la irreflexión”.

Afirmó que el ejercicio de la caridad no es un discurso gastado ni un espejismo en medio de esta situación lacerante, sino una exigencia del evangelio que siempre ha demostrado lo cristalino y puro de la vida cristiana.

Finalmente, pidió que “como hermanos no nos confundamos y procuremos encontrar a quiénes están detrás de las movilizaciones de los migrantes, de las situaciones permanentes de injusticia que viven estos hermanos y, por lo que toca a la Iglesia, nunca nos cansaremos de denunciar ni de tenderles la mano de hermano con algo de alimento hasta donde se pueda”.