El Hospital Comunitario 12 Camas en Berriozábal lleva aproximadamente seis meses sin funcionar a pesar de que en el inmueble se aprecia todo tipo de mobiliarios (sillas, computadores, televisores, etc.), por lo que los cuidadores y pobladores desconocen la causa de esta situación.
La infraestructura del hospital luce terminada; los objetos dentro de él se encuentran aún con la bolsa plástica protectora para el polvo, las sillas y escritorios están bien alineados, solamente hace falta lo más importante: médicos y equipos para la salud.
Uno de los cuidadores del inmueble comentó que hace alrededor de seis meses terminó de construirse pero como no ha sido inaugurado, el hospital todavía está bajo resguardo de la constructora responsable.
Este proyecto es de origen tripartita, es decir, que los tres diferentes niveles de gobierno (federal, estatal y municipal) aportaron recursos económicos para su realización, pero supuestamente la anterior administración municipal no brindó la aportación correspondiente.
Por esta razón, el lugar está sin funcionar, lo cual parece que seguirá así ya que ninguna autoridad se ha pronunciado públicamente sobre esta situación y con los recortes presupuestales de la Federación en el 2017, el escenario empeora.
Al cuestionar a un vecino del lugar sobre esta situación, mencionó que de ponerse en funcionamiento el hospital se beneficiarían muchas familias de escasos recursos que viven en las diferentes comunidades del lugar.
“En el centro de salud de Berriozábal no se cuenta con los suministros necesarios, el otro día fui a que me tomarán la presión y la enfermera me dijo que no tenían el aparato con el que la miden (baumanómetro)”, señaló el habitante.
Agregó que de ser así mejor no lo abran, pero sí ayudaría mucho a la población el que se ponga en funcionamiento debidamente. Agregó que dentro del inmueble comienzan a aparecer síntomas de deterioro por el abandono.
Por el momento el hospital luce limpio pero como “elefante blanco”, uno más a la lista de los que ya existen en el estado; hasta ahora sus únicos residentes han sido sus cuidadores diurnos y nocturnos.











