El pánico social que ha generado el coronavirus ha provocado la escasez y el alza de precios de alimentos en muchos de los supermercados de Tuxtla Gutiérrez.
Los anaqueles en muchos supermercados lucen vacíos, sobre todo donde se exhiben productos enlatados, sopas, huevo, lo que ha llevado a estas empresas a racionar la venta de estos.
En tanto, pequeños comerciantes de la capital expusieron que el aumento de los precios en productos básicos como es el huevo, frutas y verduras, así como enlatados, no es responsabilidad directa de ellos, ya que señalan que en la Central de Abastos, los distribuidores han elevado el costo y están haciendo algo peor: esconder el producto para venderlo en los próximos días a un precio más alto, derivado de la alta demanda generada por la pandemia del Covid-19.
Juan, originario de Zinacantán, dio a conocer que desde hace una semana ocurre un problema con los distribuidores de este lugar, situación que está poniendo en serios aprietos a estos pequeños comerciantes que están siendo señalados de incrementar sus costos por cuenta propia.
El joven de 24 años reconoce que este negocio familiar es bastante noble, desde hace ocho años que arribó junto con su familia a la capital chiapaneca y con la venta de abarrotes y verduras, han logrado vivir de una manera decente.
Sin embargo, lamentó que con esta contingencia, los acaparadores y vendedores de estos productos básicos están haciendo de las suyas, incluso expuso que a propósito están cerrando para esperar que la contingencia crezca y los precios se eleven aún más.
“La gente está molesta, por los precios que se le han tenido que subir, pero lo que no saben es que nosotros compramos en la Central de Abasto y le han aumentado el precio demasiado, principalmente del huevo”, manifestó.
Respecto a este producto, agregó que los principales distribuidores no están vendiendo por el momento, cometiendo con ello una injusticia para los vendedores, pero causando también una grave afectación a la población de Tuxtla, del estado y quizá hasta del país.
“Nosotros fuimos a comprar huevo, pero nos dijeron que no podían vender, a pesar de que la bodega estaba llena. Los distribuidores comentaron que en unos cuatro días el precio se elevará aún más, por eso prefieren cerrar ahora y vender después, cuando lo puedan dar más caro”, indicó.
En este panorama, remarcó que tanto los pequeños comerciantes como la población se ven afectados por estas acciones de los acaparadores y los distribuidores de estos productos básicos para el consumo diario.












