Con un escenario distinto por la pandemia y los cuidados de salud que esto implica para evitar más contagios, fieles realizan con entusiasmo la celebración de la Virgen María de la Candelaria, patrona de Tuxtla Chico, que este año no tendrá su tradicional feria ni eventos religiosos masivos, y con la recomendación de que no se realicen los tapetes florales que dan colorido y renombre mundial a este pueblo.
Sin embargo, esas condiciones no han sido impedimentos para que el misticismo y la fe que rinden feligreses a la Santísima Virgen María de la Candelaria, con la que la Iglesia católica celebra la presentación en el templo del Niño Jesús a sus 40 días de nacido. Los eventos previos al 2 de febrero se realizan con normalidad, con menos personas y con los cuidados necesarios.
Los festejos a la Virgen se realizan como todos los años. Los transportistas del sitio Primero de Mayo entregaron el trono sobre el que va la Candelaria, que esta vez no será cargado en hombros por este gremio como había ocurrido desde hace 70 años, irá sobre una plataforma en el recorrido por calles de la cabecera municipal de Tuxtla Chico, después de la misa del 2 de febrero.
El párroco de la iglesia de María de Candelaria bendijo el trono de la Virgen, el cual este año hace alusión a la naturaleza y la petición porque brinde protección ante la pandemia.











