Aunque a lo largo de este año se han registrado varios días con variaciones en la calidad del aire (desde buena, aceptable y hasta mala), todavía no se tiene contemplado que se active una precontigencia ambiental, pues para eso tendrían que combinarse otros factores, mencionaron especialistas de la Secretaría de Medio e Historia Natural (Semahn).
Ramón Corzo Toledo, encargado del Monitoreo de la Calidad del Aire en la dependencia estatal, explicó que los cambios que han notado durante la vigilancia realizada muestran que no se está respirando un aire tan limpio.
Sin embargo, para activar una precontingencia la calidad del aire debería ser mala a lo largo de todo el día o por espacios más prolongados, remarcó; a partir de ahí es que, en conjunto con las autoridades de Salud, se avisaría a la población, además de que intervendrían otras instituciones para reducir la contaminación.
El aumento de quemas agrícolas y pastizales en la zona genera una repercusión en la acumulación de contaminantes; como un claro ejemplo, el pasado 11 de abril fue que se registró un episodio de mala calidad del aire con 42 microgramos por metro cúbico.
Cuando se presentan las variaciones en los monitoreos, mencionó que es importante que las personas consideren no hacer actividades físicas al aire libre, a fin de evitar algún daño a la salud.
Con base en su experiencia, detalló que en otros años abril ha mostrado índices bajos de contaminación y es el mes de mayo cuando se registra un aumento en los episodios de variaciones. Por otra parte, las lluvias son las que ayudan a disminuir las partículas suspendidas, debido a que hacen una especie de lavado y hacen que el aire esté limpio.
“Hasta ahorita llevamos 19 días con calidad del aire aceptable; comparando esto con años anteriores, la verdad que estamos —por así decirlo— dentro de lo malo, lo mejor posible. Hasta ahorita las concentraciones no han sido tan elevadas”, remarcó.
Todo el monitoreo, que incluso está marcado por hora, se hace a través de cinco equipos que se encargan de analizar los niveles de las partículas menores a 2.5 micras (que son las que llegan a la parte más interna del pulmón), también se vigila el ozono, monóxido de carbono, bióxido de azufre y bióxido de nitrógeno.
Finalmente, detalló que de los contaminantes analizados en Chiapas de las mayores incidencias que se han reportado con las partículas, los otros componentes todavía registran niveles muy bajos y no generan más problemas para la población.












