"David Morales * CP. Tuxtla Gutiérrez dentro de poco se convertirá en una ciudad en la que no habrá espacio para enterrar a sus muertos, pues en los panteones administrados por el ayuntamiento solo se cuentan con 400 lotes disponibles para dar cabida a alguno de los 250 fallecimientos en promedio que se registran mensualmente en la ciudad capital.
De acuerdo con la Dirección de Panteones y Mercados capitalina, en total son siete panteones en la ciudad, dos de ellos operados por la alcaldía, estos son el panteón Jardín San Marcos y el llamado anteón viejo municipal. En este último ya no existe espacio para dar descanso a un fallecido mas, sus espacios ya están cubiertos al cien por ciento.
Los 400 espacios que reporta Iván Altamirano Palacios, director de la dependencia municipal, se encuentran en el panteón Jardín San Marcos. Desde hace el mes de abril se ha reportado 400 lotes como disponibles en el panteón municipal, en abril se dijo que solo cubrirían las solicitudes por un periodo de tres anos.
Panorama
La cifra es insuficiente para atender al índice de mortandad que se registra en la ciudad. De acuerdo con cifras del Registro Civil del estado, en Tuxtla Gutiérrez se levantaron 750 actas de defunción durante el primer trimestre del 2009, en promedio mensual la cifra fluctúa en 250 casos.
Altamirano Palacios explicó que son 400 espacios, pero que no son exclusivos para una persona, sino que existe la opción de crear bóvedas de hasta cinco cajones, pero que aún así serían insuficientes para la tasa de fallecimientos.
El problema está contemplado por las autoridades quienes desde el ano pasado hicieron público un proyecto sobre un nuevo panteón municipal, el cual camina a paso lento. La Dirección de Panteones y Mercados se limita a reportar: ""Se esta trabajando en buscar un espacio para no afectar a la ciudadanía... No tenemos un lugar exacto"".
Ante esta situación se ha presentado dos opciones, el primero de ellos es solicitar los servicios de cualquiera de los dos panteones privados que existen en la ciudad, lo que conlleva pagar tarifas más elevadas.
La segunda alternativa es optar por la cremación; Según Liliana Calas, empresaria en servicios funerarios, las cremaciones han sido mas recibidas por la clase alta de la sociedad tuxtleca, que la clase media baja que aún decide enterrar a sus difuntos.
La propietaria de Funerales Calas, dijo que esta situación se debe a que el sector económico de mayor solvencia financiera tiene ""la mente más abierta, no está atada a esos mitos"", haciendo refrenecia a la serie de tradiciones que giran alrededor de la muerte en nuestro pais.
Otro factor en que la clase media y baja mantengan la decisión del entierro común es el económico, pues realizar una cremación conlleva un gasto no menor a los trece mil quinientos pesos.
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