Más de una decena de comunidades de la zona media alta de Tapachula y algunas de Cacahoatán no cuentan con energía eléctrica desde hace más de una semana, por lo que exigen a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), atender el problema.
Debido a la falta de respuesta, campesinos del ejido Unión Roja del municipio de Cacahoatán realizaron un plantón en las oficinas administrativas de la empresa en la Colonia 5 de Febrero.
En contraparte, la dependencia señala que en esa comunidad de Cacahoatán hay 402 usuarios con una deuda total de dos mil 716 recibos vencidos, por un monto global de 696 mil 101 pesos.
No se atiende la desconexión por esa deuda ya que los usuarios morosos no se acercan a realizar convenios para el pago del consumo, lo que afecta a quienes sí cumplen con su pago puntual.
Sin embargo, la afectación que ha dejado sin energía eléctrica casi de manera sistemática a la comunidad de Cacahoatán que mantiene adeudos, también perjudica a habitantes de la zona media alta del municipio de Tapachula, como Fracción Las Palmas, Fracción Galeras, Plan Las Palmas, que no tienen servicio desde hace cinco días.
Señalan que han reportado la situación sin tener respuesta positiva del organismo encargado de generar, transmitir, distribuir y comercializar energía eléctrica.
También reconocen que existen clientes morosos, pero también gente que puntualmente cumple con el pago, y afirman que se están organizando para realizar una movilización conjunta para que se atienda el grave problema que genera la falta de energía.
Uno de los inconformes, Gil José Hidalgo López, señaló que no es la primera vez que protestan porque en su comunidad hay dos transformadores que cada vez que llueve los dejan sin luz.
En la Clínica de Salud no está funcionando el refrigerador en el que se almacenan medicamentos que se pudieran descomponer, y las familias tienen que hacer todo tipo de acciones para conservar los alimentos que en esta temporada de calor se exponen a rápida descomposición.
Además, la falta de alumbrado por las noches genera inseguridad, y por otra parte exponen que los recibos vienen con cobros muy altos, por lo cual desconfían de los medidores digitales.












