Ante la notificación de un plazo de tres días para desalojar las instalaciones del Mercado Municipal “Guadalupano”, ubicado en la cabecera municipal de Mazatán, comerciantes se reunieron este viernes y expresaron su oposición a la disposición emitida por el Ayuntamiento que preside Pedro de la Cruz Villalobos.
Los afectados afirman que no existe un proyecto definido ni un lugar destinado para su reinstalación, mientras se realiza la remodelación del centro de abasto.
Acusan que la actual administración ha actuado de manera irregular en cada una de las áreas de responsabilidad, con ocurrencias y sin proyectos como es en el caso de la Policía Municipal y la seguridad de Mazatán, además del alumbrado público y la recolección de basura.
Al respecto, Rafael Palacios Lavalle, presidente del mercado “Guadalupano”, informó que los locatarios habían manifestado estar de acuerdo en que se realicen mejoras en el citado centro de abasto y ocupar espacios provisionales; sin embargo, ante la repentina notificación y sin que se haya establecido un lugar provisional para sus ventas, han señalado que no acatarán la orden de desalojar las instalaciones.
Entre los comerciantes hay señalamientos hacia el Ayuntamiento y, en particular, al alcalde Pedro de la Cruz Villalobos, sobre que ha incumplido con las agendas de trabajo que se habían pactado, como la limpieza al interior del mercado, fumigaciones, desazolve de drenaje y colocación de luminarias, además de que no hay un proyecto establecido por lo que los comerciantes se mantienen preocupados al querer cerrar el lugar.
Señalan que es un riesgo desalojar su espacio de trabajo en el mercado municipal, donde llevan décadas desarrollando una labor digna y productiva que permite ingresos para sus familias, sobre todo cuando no hay planeación alguna y no existe la disposición de otro lugar para trabajar, lo que afectaría no solo a los comerciantes sino también a toda la población que hace ahí sus compras de alimentos.
Advirtieron que no van a permitir un abuso de autoridad, ya que la notificación no ha sido conforme al acuerdo ni a derecho, y que su trabajo en el mercado es por necesidad, no por gusto, por lo que no accederán a “berrinches” de un político que “pretende imponer sus ocurrencias”.












