Con pocas esperanzas de recuperación, comerciantes de la zona fronteriza con Guatemala, en particular los abarroteros y comerciantes en general de Suchiate, resienten la caída de sus ventas en los últimos 18 meses. Señalan que desde el inicio de las caravanas en octubre del 2018, misma que se agravó con la pandemia en marzo del 2020, siguen inmersos en una grave crisis económica que ha llevado a la quiebra de algunos negocios.
El comerciante Juan José Herrera Gómez, quien tiene más de 25 años en la actividad en este municipio, señaló que son ya tres años en que sus ganancias económicas se han visto reducidas hasta en un 50 por ciento, por lo que consideró urgente una estrategia de reactivación.
Precisó que durante los últimos tres años, un 30 por ciento de los comercios ha cerrado de manera definitiva por esta crisis económica al no poder sufragar el pago de rentas y con proveedores.
El comerciante también asoció este declive económico a causa de la inseguridad, ya que con las caravanas y la pandemia se cerraron muchas oportunidades laborales, por lo que algunos jóvenes optaron por incluirse en las filas de la delincuencia, perpetrando robos a cambistas y a comercios a cualquier hora del día, sin que la autoridad pudiera evitarlo.
Opinó que las oportunidades de desarrollo han sido casi nulas en los últimos años, lo que ha originado que muchos jóvenes emigren hacia otras ciudades, inclusive arriesgarse a cruzar hacia Estados Unidos para tratar de obtener un trabajo y mantener a sus familias, porque en la frontera sur no hay bienestar.
Dijo que de nada sirve para los padres de familia preparar a sus hijos académicamente, si cuando terminan sus estudios profesionales no encuentran opciones laborales, y si logran encontrar algo, los sueldos son muy bajos, por lo que muchos optan por trabajar en el transporte o continuar con el negocio familiar.
Puntualizó que los gobiernos en los últimos 50 años han prometido para Suchiate la instalación de maquiladoras, ensambladoras y toda clase de industrias, aunque lo único que han dado es más rezago en salud, seguridad y de servicios públicos.












