Lamentablemente para los padres de familia, respecto a los cambios de ciclo escolar, su economía se está viendo mermada con la compra de útiles escolares. Situación que puede traer diferentes abusos, puesto que no existe una regulación de precios en estos productos que tienen alta demanda en esta temporada.
Fernanda Trujillo Gutiérrez, titular de la Oficina de Defensa del Consumidor (Odeco) en Tuxtla Gutiérrez, expuso que esta dependencia no realiza operativos preventivos a estos establecimientos y que únicamente los visitan cuando hay alguna denuncia.
De igual forma, dijo que hasta el momento no existe ninguna denuncia ante la venta de artículos “pirata” en la capital chiapaneca, situación que llama la atención, ya que a nivel nacional la misma Profeco ha advertido a los padres de familia que tengan cuidado al hacer las compras de cara al inicio del ciclo escolar próximo.
Materiales “pirata”
A nivel federal, la Profeco ha informado que las diferencias entre artículos de mala calidad y los de calidad suelen ser sencillas; por ejemplo, si un lápiz adhesivo cuesta 40 pesos en un negocio establecido, la versión pirata será más barata, pues con los vendedores ambulantes podría costar 15 pesos en promedio, sin embargo la calidad definitivamente no es la misma.
En lo que respecta a las impresiones, indicó que “de inmediato se puede ver la calidad deficiente de la tinta y el tipo de letras sobre las etiquetas; en tanto que los artículos escolares originales no presentan estos problemas, pues algunos empresarios papeleros han señalado que algunas tiendas de artículos chinos también ofertan útiles escolares ‘piratas’ como los cuadernos y libretas apócrifas, que se caracterizan por no tener la impresión de las rayas rectas o el número de sus hojas es menor al que suelen indicar”.
Lamentablemente, los útiles escolares no son los únicos artículos que los padres de familia compran al inicio del ciclo escolar, pues también están los uniformes y el calzado, entre otros. E igual que las papelería, los comercios dedicados a la venta de estos operan sin vigilancia o la verificación de precios.
Esto se complica en cada ciclo escolar, pues los padres de familia no tienen mecanismos de defensa de manera inmediata, en caso de presentarse algún abuso en los precios de los útiles, uniformes, así como de otros artículos que son solicitados en las listas de cada ciclo escolar.












