Síndicas y regidoras denuncian violencia política

Síndicas y regidoras denuncian violencia política

Síndicas y regidoras de los municipios de Salto de Agua, Tapilula y Las Rosas, denunciaron ante los medios de comunicación que han sufrido violaciones a sus derechos políticos electorales desde el 2015, por parte de los representantes de los ayuntamientos.

María Etelvina Ordóñez Avendaño, regidora de Las Rosas, lamentó que, a pesar de que esta problemática la han evidenciado ante las autoridades, las sentencias emitidas por el Tribunal Electoral local no se han respetado.

Advirtieron de la situación al gobierno y a la sociedad en general, tomando en cuenta que viene un nuevo proceso electoral y que las irregularidades se pueden repetir con las nuevas mujeres que lleguen a los cargos.

En su caso, dijo, no le han permitido ejercer sus funciones como se debe, no le tomaron protesta al cargo como lo dicta la ley y le bloquearon el acceso a la cuenta pública.

Consideró que el problema no se originó por diferencias partidarias, más bien, por no prestarse a malversación de los recursos económicos.

En tanto, Carolina Gómez, síndica municipal de Salto de Agua, puntualizó que ella tampoco pudo acceder a la cuenta pública y nunca fue invitada a las sesiones de cabildo, donde se toman decisiones importantes.

Aseguró que durante los tres años el presidente municipal no ha respetado las leyes; incluso, ella metió una demanda ante las autoridades porque le falsificaron su firma en las cuentas públicas.

En su participación, Mariela Gómez Álvarez, síndica de Tapilula, puntualizó que desde que empezó la actual administración ha sufrido violencia política, nunca la han considerado en ningún tema municipal.

Narró que fue sacada a empujones de la presidencia el pasado 9 de febrero del 2016; sin embargo, dijo, las mujeres no son ni conflictivas ni pleitistas “es muy triste y penoso”. Lo único que hacen es visibilizar los abusos.

Las tres mujeres coincidieron en que existen más municipios donde se han presentado casos similares; en más de 10 ayuntamientos se vive una violencia de género en la política.