"El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) formalizó su salida de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), cambiando sus filias de una central obrera crítica al gobierno a formar parte del ámbito de las organizaciones aliadas de Acción Nacional.
En su origen, la UNT se integró por sindicatos independientes a la vieja CTM, con grandes expectativas de organización sindical democrática y mayoritaria tendencia hacia la izquierda. Lograron preservarse apartidistas por mucho tiempo, hasta que su dirigente histórico, Francisco Hernández Juárez, decidiera recientemente aceptar un cargo de elección popular por el PRD, lo que generó fuertes tensiones al interior de la central.
La salida de los 400 mil agremiados del SNTSS es un golpe mortal para la UNT, que sin ellos ve fuertemente mermada su membresía, y por añadidura, el PRD pierde una base sindical de importancia.
Esto también significa que el PAN ha decidido jugar la carta corporativa, jalando hacia su órbita a poderosos gremios, como el magisterial y el de la salud.
Tendencia que comenzó con la cúpula de la dirigencia del SNTE y que continuó con el dirigente del SNTSS, Valdemar Gutiérrez Fragoso, quien en marzo de 2009 pasó de ser el candidato plurinominal número tres del PRI, a número dos del PAN, en menos de siete días. ""Me hicieron la mejor oferta"", dijo sin rubor, como si se tratara de una transacción financiera, que no involucrara ideologías sino rendimientos.
Esto significó la continuación del viejo esquema corporativista ya ejercido durante décadas, que se suponía habría de terminar una vez que se diera la alternancia política en el poder, en el año 2000. Aunque con sus matices.
En el pasado, el uso patrimonialista de las membresías sindicales como moneda de cambio política y arma de negociación de privilegios, garantizaron control obrero y votos al PRI; hoy, no necesariamente es así. Las dirigencias de los sindicatos afines al gobierno pueden ser suaves con la autoridad, pero de ahí a obligar al voto corporativo hay distancia.
El sindicato de maestros, por ejemplo, ha sido anuente a los gobiernos del PAN, pero sin afiliarse al mismo, jugando con la posibilidad de apoyar a partidos diferentes, conforme las decisiones de gobierno favorezcan o afecten a su dirigencia.
La transición democrática del país estará incompleta en tanto los sindicatos no logren democratizarse y no regresen a su razón original de ser: una herramienta de defensa de los intereses gremiales, y no la extensión de intereses partidistas o de grupo. (El Universal)
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