Siniestro pasado: Aciertos y errores de gestión pablista

Siniestro pasado: Aciertos y errores de gestión pablista

Publicado el lunes 6 de diciembre de 2004Carlos Herrera / CPEl obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, calificó de “claroscuro” al gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía. “Como todo, así hay noche y hay día, hay luces y sombras, hay cosas positivas y hay cosas que nos preocupan”, resumió.

“En síntesis es un claroscuro, hay cosas positivas y cosas negativas (en este gobierno), pero aquí lo importante es que todos nos sumemos al trabajo de mejorar a Chiapas”, señaló el obispo Arizmendi.

Entrevistado al término de la misa que oficia cada domingo en la catedral de la ciudad, Arizmendi afirmó: “me preocupa mucho la inseguridad que se esta viendo en la Costa con motivo de la ‘mara salvatrucha’ y que durante algún tiempo no se le dio la atención suficiente, afortunadamente se están tomando medidas, siendo preocupante porque no es sólo Chiapas”.

Problema

Por otra parte, en el aspecto de justicia indicó: “nos preocupa que en el problema de Acteal todavía haya algunos a quienes se les considera homicidas y están libres, pero también que algunos que están encarcelados puedan ser inocentes y que están pagando culpas que no deben, sin embargo, aún no se ha resuelto el aspecto de justicia en el caso de Acteal.

Aspecto social

Sobre este tema insistió: “todos nos quejamos de que no siempre hay suficiente justicia, con frecuencia recibo cartas de algunos internos en los Ceresos que piden nuestro apoyo para que se revisen sus expedientes, porque si hay casos en los que se evidencia irregularidades en el proceso y que se han encarcelado a personas totalmente inocentes, así también, hay reos que están muy enfermos y a pesar de necesitar una atención médica especializada, no se les brinda”.

También se refirió a la reubicación de algunos presos originarios de esta región Altos, que de la cárcel de Cerro Hueco fueron trasladados a El Amate. “Es importante porque sus familias no tienen dinero para visitarlos al Amate”, sugirió.

Según el obispo, en estos cuatro años “hay un ambiente más tranquilo, es notable el que por todas partes se sigan metiendo caminos y carreteras y diversos servicios, aunque todavía hay lugares que no lo logran, también hay fallas y deficiencias como lo que pasó entre Amarán y Huituipán que fue un derrumbe muy preocupante, o el gran puente (caído) entre San Cristóbal y Tuxtla.