PUBLICADO 19 DE MARZO EL 2003Alberto Noriega / CPExisten 10 focos rojos en el estado de Chiapas, lugares en donde las diferencias religiosas y políticas pueden estallar en violencia, por lo que “es necesaria la intervención de las instancias gubernamentales”, señaló en entrevista Omar Molina Zenteno, secretario de Organización del Consejo Ejecutivo Estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Ataques
De acuerdo con el consejero estatal del PRD, existen lugares donde, por conflictos políticos y religiosos entre diferentes grupos, se pueden dar hechos de violencia, así como en otros la operación política ha ido reduciendo esa habilidad.
“Los puntos de riesgo son: Mitzitón, Chamulla, Zinacantán, Venustiano Carranza, Nicolás Ruiz, Amatenango de la Frontera, Chalchiuitán, Chenalhó y Tila; así como la zona de Las Margaritas, donde se ha venido destrabando conflictos entre religiones diferentes de forma paulatina”.
Ante lo antes expuesto, se le preguntó si estos hechos de violencia latente, no afectarán el proceso electoral que se avecina en Chiapas, a lo que respondió: “esperamos que no, sin embargo ahí los funcionarios de Instituto Federal Electoral (IFE, tendrán que realizar un trabajo arduo, en coadyuvancia con los partidos políticos, Secretaría de Gobierno, y la Secretaría de Gobernación, para que en aquellas regiones donde se han dado diferencias políticas y religiosas, comiencen a operar, a efecto de que no alteren las elecciones.
Asimismo se manifestó a favor de que los organismos políticos firmen un pacto de civilidad promovido por el IFE, para respetar el resultado de los comicios y que las elecciones se lleven con total tranquilidad.
En otro orden de ideas, mencionó que los cambios que se dieron en el gabinete de Gobierno (renuncias de Emilio Zebadúa y César Chávez) “son sanos” y que es necesario que en otras esferas de Gobierno también se analice la actuación de los funcionarios y se den cambios en “donde sea necesario”.
Por último, negó que con los cambios antes mencionados, el Partido de la Revolución Democrática haya perdido espacio en el gobierno de Pablo Salazar.












