PUBLICADO EL DOMINGO 10 DE AGOSTO DE 2003Óscar Gutiérrez / CPLas bandas, el Ejército Mexicano y la Policía Estatal, intensificaron agresiones y acoso contra comunidades indígenas y bases de apoyo zapatistas, en los dos últimos años de la administración de Pablo Salazar, tras observar el silencio del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), advirtieron organizaciones de derechos humanos y dirigentes comunitarios de la zona de conflicto.
Organizaciones armadas como Paz y Justicia, Los Aguilar, Los Chinchulines , Máscara Roja, y un grupo armado de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (Orcao), actúan con totalidad impunidad en el Norte, Altos , Selva y Frontera de Chiapas.
Evidencia
Así lo revela un informe elaborado por el Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria (Ciepac), integrado por decenas de expedientes de violaciones a derechos humanos, cometidas en el actual gobierno chiapaneco.
Indica que grupos paramilitares como Paz y Justicia se diversifican y actualmente este opera desde Unión Campesina Indígena Agropecuaria y Forestal (Uciaf), en diferentes comunidades del municipio de Yajalón.
El municipio autónomo de San Juan de la Libertad denunció las provocaciones y el hostigamiento que sufren las comunidades ligadas al EZLN, por parte del Ejército Mexicano, la Policía Sectorial y de la Agencia Estatal de Investigación, dependiente de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
La Red de Defensores Comunitarios de los Derechos Humanos confirmó además el hostigamiento militar que viven indígenas del ejido Cárdenas del municipio de Huitiupán, en el Norte chiapaneco.
Informe
El informe del Ciepac, compilado por el investigador Gustavo Castro Soto, consigna también las denuncias del municipio autónomo Ricardo Flores Magón, que acusa agresiones de un grupo paramilitar de la comunidad San Antonio Escobar, que opera como fuerza de choque en las comunidades zapatistas.
En otro expediente se integran quejas del municipio autónomo Olga Isabel contra el grupo armado Los Aguilar, a quienes responsabilizan del asesinato del indígena Antonio Mejía, ejecutado a mediados de agosto del año pasado.
El informe sobre la presencia militar y de grupos armados en Chiapas, clasifica, asimismo, que la localidad autónoma Ernesto Che Guevara enfrenta el hostigamiento persistente de efectivos y vehículos del Ejército mexicano.
Relata, que los indígenas de esta región señalan que con el acoso castrense “se ve claro que el gobierno no quiere la paz”.












