Publicado el lunes 24 de octubre de 2005Hector Narváez / CPPobladores de la parte baja de las comunidades del municipio de Huixtla afirman que aún siguen olvidados por el gobierno. Entrevistado frente al Ayuntamiento huixtleco, Adán Escobar Arias, uno de los inconformes por esta marginación reinante, sostuvo que la comunidad Las Lechugas está igual que la Colonia Fonhapo de la cabecera municipal: sumergida en el agua.
De esta forma, cuestionó que las autoridades no tienen contemplado este lugar en su plan de emergencia, al no haber recibido ayuda a 20 días de la desgracia.
En la misma situación, dijo, está la comunidad La Unión, que no ha recibido víveres ni de parte del Ejército Mexicano ni de representantes de los gobiernos del Estado Municipal.
Escobar Arias indicó que la única forma de entrar a la parte baja de Huixtla es a través de veredas y por vía aérea.
Afortunadamente, indicó, estas rancherías no han sufrido el azote de las enfermedades, aunque informó que hace días se presentaron tres casos de dengue clásico, pero que lograron controlarlo por sus propios medios, ante la ausencia del sector Salud.
El también cañero, reconoció que perderán hasta 50 por ciento de sus cosechas, sin embargo, estimó que para el próximo año se recuperarán, sobre todo porque en las hectáreas de cultivo afortunadamente quedó la tierra y el lodo que arrastró el agua, la cual explicó, contiene minerales que ayudarán a desarrollar mejor la siguiente producción. Esto, siempre y cuando no se registre otro desastre, aclaró.
Ante el debate por la negativa del gobierno a declarar la zona de desastre, expuso que la mayoría de los comuneros desconocen los beneficios, por lo cual pidió a las autoridades y representantes populares les informen debidamente.
Esperanzado, el campesino solicitó que pronto aterricen los programas federales para apoyar a este sector a fin de no salir tan afectados.












