PUBLICADO SÁBADO 1 DE FEBRERO DE 2003Alberto Noriega / CPLa integración del Tribunal Electoral al supremo Tribunal de Justicia no solo es “inconstitucional”, sino que significa un retroceso en la vida democrática del estado, pues el organismo pierde autonomía y queda bajo el control del tribunal del Supremo Tribunal de Justicia, del Ejecutivo y de quien representa al Legislativo, es decir, Milton Escobar Castillo, Pedro Sancristóbal y Pablo Salazar Mendiguchía, si tomamos en cuenta que los tres son los actores representantes.
De acuerdo con el consejero del Instituto Estatal Electoral (IEE), Noé Zenteno Orantes, “el presidente del Tribunal Electoral, no puede actuar con plena autonomía e independencia porque en los términos de la ley, los superiores son sus representantes de los tres Poderes del Estado”.
Incluso, el jurista menciona que el presupuesto que maneja el Tribunal electoral, tiene que estar autorizado por la Judicatura.
Por lo que afirma: “el manejo de su presupuesto no lo puede hacer con toda autonomía e independencia, pues ya tiene una interdependencia de los Poderes del Estado. Cuando la tendencia a futuro es que los organismos sean autónomos e independientes, se ha revertido el proceso”.
El por qué
En 1996 se hizo una reforma constitucional, que lograron los partidos políticos (sobretodo del Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática) cuyo logro más importante fue la creación del juicio de revisión constitucional electoral y la inclusión del Tribunal Electoral, al Poder Judicial de la Federación.
El objetivo de la reforma era tener un control constitucional legal para que el efecto de que la Federación a través del Tribunal electoral, revisara que todos los actos de carácter organizativo y electoral de los dos estados, estuvieran apegados a la Constitución y a los códigos electorales.
Es decir, manifiesta el entrevistado, que todos los actos sean constitucionales y legales, y en aquellos que no lo sean, “la federación ordena que se enderece el procedimiento y hasta tiene facultades para declarar la nulidad de las elecciones”.
La autonomía
Lo curioso, es que son los mismos partidos que apoyaron las reformas tendientes a proporcionar autonomía e independencia al Tribunal Electoral, en 1996, (Partido Acción Nacional y Partido de la Revolución Democrática), quienes deciden en el congreso del Estado, durante el 2002, quitarle los derechos que a nivel nacional habían sido proporcionados al Instituto.
Zenteno Orantes, enfático, señaló: “desconozco por qué los diputados hicieron esas reformas, tanto el consejero Julio Serrano, como yo, platicamos con varios diputados; sin embargo muchos siguen argumentando, que tanto a los partidos políticos como a los candidatos, no les afecta que el Tribunal electoral esté en el Poder Judicial”.
Por último, el consejero afirmó que solo después de las elecciones se dirá si afecta o no, esta decisión a los procesos electorales, pero por lo pronto, la decisión tomada por los diputados del Congreso del Estado es “inconstitucional”.












