PUBLICADO EL MARTES 26 DE AGOSTO DE 2003Cinthya Vasconcelos / CPLa Organización de Pueblos Evangélicos de los Altos de Chiapas (Opeach) exigió la renuncia del gobernador del estado, Pablo Salazar Mendiguchía, ya que “no ha cumplido una sola de nuestras demandas porque durante un año y medio se ha negado siquiera a recibirnos”, señaló Aureliano Pérez Pérez, vocero de los 18 municipios aglutinados, y anunció que planean movilizaciones en toda la entidad.
En conferencia de prensa, los representantes evangélicos de diferentes municipios de la región Altos expresaron que ante la indiferencia gubernamental con sus conflictos religiosos, limítrofes, agropecuarios y agrarios, decidieron abandonar la vía del diálogo; “creímos que era un Gobierno de unidad, diálogo y esperanza, cosa que nunca fue cierta, porque se ha dedicado a reprimir personas inocentes… no podemos quedarnos callados, por eso nos pronunciamos”.
Renuncia necesaria
Además de solidarizar con la lucha social de normalistas rurales y de organizaciones, Pérez Pérez subrayó que la renuncia de Salazar Mendiguchía es necesaria por el bien del estado; asimismo, exhortaron a diputados locales y federales a no quedarse callados y a que presten atención al clamor de la sociedad, así como a las comisiones de Derechos Humanos para que estén pendientes de lo que podrían pasar en Chiapas. Respecto a las movilizaciones, comentó que aún no hay una fecha establecida pero que tendrá eco en todas las regiones chiapanecas y en diversos sectores, “pues el gobernador se olvidó de la población, de las promesas a su pueblo y nos traicionó a todos”, asentó.
Señaló que hay muchos proyectos pendientes pero la petición más sentida es de tinte religioso, sobre todo en cuanto a las familias de desplazados por este tipo de diferencias, que buscan retornar a sus comunidades de origen y no han recibido respuesta.












