Publicado el jueves 23 de febrero de 2006Ramón García / CPAumenta la inconformidad ciudadana ante el engaño de Gobierno Estatal al no presentarse algún avance en la reconstrucción en el municipio de Suchiate
Señalan que el terreno en donde se edificarán las viviendas para los damnificados se encuentra enmontado y abandonados los cultivosde plátano, maíz, sorgo, ajonjolí y sin trabajo por falta de apoyo: sólo se han entregado recursos a 30% de los afectados, mientras el río Suchiate permanece azolvado y los terrenos mexicanos del otro lado del río ya son cultivados por guatemaltecos.
La extensión de 16 hectáreas de terrenos donde serán construidas las viviendas para los damnificados por Stan y de las que se dijo que en un lapso de seis meses serán entregadas a los beneficiarios, se encuentran abandonados, ya que no hay ningún tipo de trabajo que denote avance.
Ante ello los afectados preparan ya movilizaciones ante lo que señalan como un engaño del Instituto de la Vivienda.
Acusan que se trata de un engaño de las autoridades pues prometieron muchas cosas que no cumplieron. Se dijo que se trabajaría para entregar las viviendas en el tiempo estipulado y no hay avances, el tiempo pasa y no hay respuestas.
Sin embargo el verdadero problema es el agrario, señaló en entrevista Antonio Aquino Paredes, campesino del ejido La Libertad que señaló que tierras mexicanas que quedaron del otro lado del río Suchiate al cambiar su cauce original, ya fueron cercadas por guatemaltecos y han sembrado maíz y plátano, mientras que los mexicanos sólo tienen el certificado agrario pero no los terrenos, que no pueden reclamar por que podrían ser agredidos a balazos.
En entrevista con el director de Fomento Agropecuario del Ayuntamiento de Suchiavte, Efraín Ruiz Chacón, señaló que luego de los daños a los cultivos tanto por azolve como por erosión del terreno, sólo han recibido apoyo 30 por ciento de los productores de plátano por parte del FAPRAC, mientras que el resto aún están en espera del apoyo, situación similar ocurre con los productores de ajonjolí, sorgo, mango, frijol y cacao, entre otros cultivos.
Con respecto a los terrenos afectados al cambiar el cauce original el río Suchiate, aún no hay atención, sólo promesas al sector social.
Los ejidatarios exponen que han tenido contacto con funcionarios pero no respuestas, mientras que los particulares, entre éstos propietarios de ranchos que desaparecieron, como Páscuaro, Rancho Nuevo, San Antonio, San José, señalan que no hay ni siquiera promesa alguna de tratamiento del caso.
Tanto es el abandono del que han sido víctimas los campesinos que del lado guatemalteco han aprovechado que la extensión de tierra mexicana ahora está del otro lado del río para “postear” e incluso ya cultivan maíz, pues armados defienden ese territorio.












