publicado el miércoles 18 de diciembre de 2002Perla Sibaja / CP“Estamos ante un gobierno sordo y mudo que, ante las pruebas de corrupción, recurre al acoso, la persecución y las amenazas; un gobierno autoritario e inmoral que prefiere el descrédito propio antes que la aplicación de la ley a los corruptos”, sostuvo el periodista Ángel Mario Ksheratto, al referirse al proceso penal que fue instituido en su contra, luego de haber hecho público varios documentos en los que se demuestra la escandalosa corrupción en el Comité de Construcción de Escuelas.
El autor de la columna “Fichero político” dijo que el fondo de la demanda penal interpuesta por María del Pilar Fernández López, es encubrir la persecución contra los críticos del actual régimen y solapar actos de corrupción de funcionarios ligados directamente al gobernador Pablo Salazar Mendiguchía.
“La inmoralidad del gobierno en turno radica en la intención de ‘limpiar’ la imagen del director de COCOES (Carlos Alberto Cruz Coutiño) mediante un proceso penal infundado y con evidentes muestras de represión política”, indicó, y aseguró que lo que esta siendo plenamente demostrado es la incapacidad y la falta de voluntad del gobierno pablista para erradicar a los corruptos.
Es increíble -agregó- que un régimen que asumió el poder con la bandera de la honestidad y la trasparencia, omita sus responsabilidades ante la sociedad y defienda con acciones deleznables, a quienes han sido señalados contundentemente de desvíos de recursos y abusos excesivos de poder.
Ksheratto Flores, quien en las últimas fechas han presentado públicamente pruebas de los actos de corrupción llevados acabo por el director de COCOES y su director de Difusión, advirtió que la demanda en su contra es “una acción que pone en grave riesgo la libertad de expresión en Chiapas y evidencia el interés oficial de perseguir a sus críticos”.
Adelantó que una vez agotados los recursos legales en la demanda penal en su contra, presentará las mismas pruebas de corrupción ante otras instancias publicas y se declaró decepcionado por la indiferencia y complicidad del gobierno pablista con los funcionarios que hacen mal uso de los recursos del estado.
Que Pablo Salazar Mendiguchía cumpla efectivamente con su palabra, ya que prometió castigar a los corruptos y ahora los protege; “prometiendo no permitir que sus amigos abusaran de los cargos y esta siendo sordo y mudo ante hechos irrefutables e inocultables”, indicó, al tiempo de asegurar que no tiene ningún temor.
Por último, lamentó que el actual gobierno recurra a la represión, persecución y desacreditación de los periodistas como método para ocultar sus yerros y como instrumento para perseguir a quienes no comulgan con sus ideas. “Es un gobierno arbitrario, dictatorial y represor que basa sus actos en la inmoralidad, utilizando recursos del mismo estado para reprimir la libertad de expresión, como a sucedido no sólo conmigo sino con otros periodistas como Miguel González Alonso y otros compañeros”, concluyó.












