Publicado: Jueves 15 de Marzo del 2001Norberto Chamé / CP El presidente de la Gran Comisión del Congreso del estado, Gabriel Aguilar Ortega, responsabilizó al Gobierno del estado de la agresión que el Poder Legislativo sufrió anteayer, durante la toma del recinto parlamentario por parte de manifestantes de diversas organizaciones.
En respuesta a declaraciones del secretario de Gobierno, Emilio Zebadúa González, de que el Gobierno estatal no estaba de acuerdo con las acusaciones del legislador, Aguilar Ortega insistió que detrás de toda esa agresión hay funcionarios gubernamentales de Pablo Salazar.
Recordó que durante la citada toma del recinto parlamentario el día martes por la tarde noche, no solo se violaron los derechos humanos del personal retenido casi 10 horas, sino también ese hecho violentó la soberanía del Congreso, marcó la inestabilidad política que existe en la entidad y “se entiende un mensaje por parte del Ejecutivo en el sentido de que el Congreso del estado no es de su agrado”.
Aguilar Ortega, severamente cuestionado por los propios candidatos del PRI, quienes no le reconocen como líder Camara y avizoran su caída en el futuro inmediato, aseguró que no está para agradarle al Gobierno ni a ninguna otra persona, y que solo está cumpliendo con su responsabilidad.
Afortunadamente estas personas se retiraron, dijo en referencia a los manifestantes que tomaron el Congreso. “Se retiraron así como llegaron, de manera intempestiva, después de haber estado en Palacio de Gobierno”.
También rechazado abiertamente por Pablo Salazar Mendiguchía como presidente del Congreso del estado presuntamente por formar parte del priísmo tradicional, Aguiar sostuvo que a pesar de la violación flagrante en contra de la soberanía del Poder Legislativo y de los trabajadores retenidos y de haber solicitado la intervención de la Procuraduría de Justicia y de la propia Secretaría de Gobierno, “estos nunca aparecieron ni intentaron liberar a las mujeres embarazadas, ni a los niños, como tampoco permitieron que se metiera medicinas para la gente enferma y a la gente que no había comido”.
-¿Mantiene su postura de que esto fue impulsado por Pablo Salazar?
Mantengo mi postura de que es el Gobierno del estado el que orquestó esta toma del Palacio. Lo sostengo porque es un dicho de los mismos manifestantes, que aquí lo gritaban dentro del edificio e incluso su reclamo más sentido era que los diputados debieran aprobar el Presupuesto como lo presentaba el gobernador.
¿Qué significa esto?
Una falta de respeto al Poder Legislativo, una necesidad de someternos y de ponernos al servicio del Gobierno del estado, lo cual nunca vamos a hacer.
¿La confrontación no termina entonces?
No. Yo no tengo ninguna necesidad de confrontarme. Las veces que me dirigí al gobernador Pablo Salazar lo hice con el más estricto apego a la norma de conducta y respeto. Yo no tengo confrontación con nadie, por eso yo no entiendo la forma en que a veces en que se le llamó por teléfono, incluso ayer le llamé tres veces al gobernador para pedirle su intervención y nunca nos contestó. Al Procurador yo le llamé solicitándole su intervención y estaban pidiendo que hiciéramos una denuncia formal. El delito era flagrante, es el único que me dio la respuesta adecuada y cortés en el sentido de que iban a hacer lo posible.
¿Rompe el Congreso del estado la voluntad de diálogo con gobierno?
No. Incluso lo hicimos por escrito, en el sentido de que a la hora que el gobernador así lo disponga, el Poder Legislativo estará en la disposición de platicar en lo que se refiere al Presupuesto de Egresos 2001.
Gabriel Aguilar Ortega insistió en que esta situación está llevando a un clima de ingobernabilidad y a un clima de atentado contra los poderes en el estado. Lo ocurrido ayer, puntualizó, fue una agresión al Congreso, una agresión a todos los partidos políticos y a los derechos fundamentales de los seres humanos.
Consideró que el Gobierno va a continuar enviando gente para tomar el Congreso del estado, con el propósito de “debilitarnos”.
Reconoció que el Gobierno quiere relevarlo en la Presidencia de la Gran Comisión, para poner a un incondicional.
Aclaró que él no está aferrado al poder y el día que la mayoría de los diputados de la fracción príista decida que debe irse, se irá, pero señaló que mientras tenga el voto mayoritario de los diputados de mi fracción, pues aquí estaré.
Pablo Salazar, ¿detrás de todo esto?
El Gobierno del estado lo encabeza Pablo Salazar, le precisó el reportero.
“Pues yo creo que debería el gobernador poner atención en algunos de sus funcionarios que están muy interesados en agredir al Congreso del estado.
Sin embargo, Gabriel Aguilar se mostró renuente a citar nombres, con el argumento de que no quiere caer en imputaciones en las que no tiene las pruebas en las manos, y se basó en que los dichos de la gente que tomó el Congreso “fueron evidentes. Es más, ellos hablaban de cifras presupuestales que nada más las conoce el Gobierno y el Congreso”.
-¿Cómo se va a defender el Congreso?
“Nosotros no estamos a la defensiva ni estamos a la ofensiva, estamos en una actitud de dignidad, en defensa de la soberanía del Congreso”, respondió.
-¿A pesar de que lo quieren tirar?
-A pesar de que me quiera tirar. No estoy aferrado a ningún puesto, únicamente estoy en la disposición de defender al Congreso del estado para que no se vulnere la soberanía.












