Publicado el lunes 28 de noviembre de 2005Sergio Granda / CP“El olvido del gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía ya está costando la sangre de inocentes en la región Tojolabal, pero como maestros indígenas también estamos dispuestos a todo y no vamos a ceder en nuestras peticiones”, advirtieron unos 300 plantonistas frente a la sede de la Supervisaría de Zona, de acuerdo con el representante Caralampio Cruz Coello.
Tragedia
Entrevistado en la cabecera municipal de Las Margaritas, se dijo convencido que es realmente una tragedia que corra la sangre entre hermanos indígenas tojolabales. Cruz Coello advirtió que el Gobierno Estatal está equivocando los caminos de las negociaciones.
“No va a ser dándonos largas o pretender hacer como que olvidan nuestras principales peticiones educativas como los ánimos sociales de esta región Fronteriza volverán a sus cauces”, argumentó mientras un aire congelante quemaba el rostro y los brazos.
A poco más de un mes de permanecer en poder de las oficinas de la Supervisaría Indígena, dan cuenta de la solidaridad moral que tienen con la CIOAC, como organización que a pesar de tener bajas de sangre entre sus agremiado, les siguen brindando asesoría y apoyo, sobre todo cuando las autoridades educativas prefirieron politizar sus demandas que dar respuesta positiva.
Este último fin de semana de noviembre, el grupo de mentores indígenas dijeron públicamente que están conscientes del histórico momento que vive el movimiento indígena y campesino organizado en Chiapas, pero señalaron que prefieren cualquier cosa a seguir siendo burla de las autoridades de Educación estatal y los Servicios Educativos para Chiapas y el de Educación Indígena, que pretenden coparlos psicológica y políticamente.












