Publicado el martes 15 de octubre de 2002Jonathan Lozada / CP“Pablo, antes de ser gobernador, siempre dijo que no tenía dinero; le creímos. Por eso nosotros, los miembros del Movimiento Obrero y Campesino Revolucionario Independiente (Mocri) financiamos su primer gran acto masivo cerca de Palenque, rentamos incluso dos avionetas, una para él y otra para la prensa, pero cuando ganó las elecciones nos dio la puñalada”, confesaron integrantes del Mocri.
Protagonistas de una historia de marginación, injusticias, traiciones y persecución, los integrantes del Mocri realizaron el pasado 12 de octubre una serie de bloqueos en los principales puntos de comunicación del estado de Chiapas “como una manera de protesta a las traiciones de Pablo Salazar Mendiguchía”.
Para muchos en la pasada época de elecciones a la gubernatura chiapaneca, el cambio se visualizaba como una esperanza, quizás el momento en el que una serie de demandas que por mucho tiempo permanecieron ignoradas, podrían tornarse cristalizadas. Era difícil creer en la autoridad pero “qué más se podía perder”, quizá un poco de confianza marcaría los lineamientos de una realidad mas justa, pensaron algunos.
En ese tenor visualizaron a Pablo Salazar, “él se acercó, lo escuchamos y sin estar muy convencidos decidimos abrirle nuestras puertas. Y es que la pobreza es cabrona y la desesperación hace que uno no vea muy claramente.
“Comenzamos a apoyar a Pablo en su campaña publicitaria. En su primer acto masivo, nosotros con lo poco que teníamos cubrimos absolutamente todos los gastos, esto fue cerca de Guatemala y hasta rentamos dos avionetas, una para él y otra para la prensa. Éramos muy amigos de Pablo o más bien Pablo era muy amigo nuestro”.
El Mocri también le financió al actual gobernador otro acto masivo en la cañada.
El 8 de diciembre del 2000, Salazar Mendiguchía tomó el poder pero desde el 21 de agosto cuando se anunció su triunfo en los comicios, “ese traicionero apagó su teléfono celular. Nosotros llamamos para felicitarlo pero nunca más nos contestó una llamada. Evidentemente cambió su número”, mencionaron algunos dirigentes.
“El 27 de enero de 2001 entramos al basurero que ahora es la colonia Emiliano Zapata, limpiamos todo y cortamos el monte para establecernos en esa zona. Dicen que Pablo lo vio como una afrenta. ¿Es posible que el traidor vea como una afrenta los actos de desesperación del pobre que es burlado de la manera más infame?”, manifestaron.
Entonces el Mocri realizó movilizaciones, ya se habían trasladado algunos del ejido Nuevo Chihuahua a la Emiliano Zapata, donde tenían organizadas guardias permanentes de vigilancia. “Además de todo, el ca… ha querido secuestrar a nuestros líderes, unos ya han huido a México”.
“Vamos a seguir luchando, defendiendo nuestra invasión, seguimos nuestras guardias y esta tierra que es fruto de la traición y el asalto vil a los campesinos permanecerá como muestra del engaño, un homenaje a la marginación”.












