PUBLICADO MARTES 25 DE FEBRERO DEL 2003Albero Noriega / CPAlrededor de mil campesinos provenientes de Venustiano Carranza marcharon desde la Casa del Pueblo hasta el Parque Central de la localidad, en protesta porque el gobierno de Pablo Salazar “no tiene la voluntad política para resolver las demandas de liberación de los presos políticos y ordenar el cese de la represión policial”.
Por esta razón, entre ejidatarios y población de Carranza existe un clima de tensión, que se observa en las calle semivacías y negocios cerrados, ya que se prevé que pueda ocurrir otro operativo.
De acuerdo con José de la Torre, vocero de la Casa del Pueblo, “el gobierno decidió romper el diálogo con los comuneros para justificar nuevas acciones de violencia”.
La marcha, que fue acordada por las bases de la Casa del Pueblo, se realizó en medio de fuertes protestas por “la brutalidad policial con que se conduce Pablo Salazar” y la saña demostrada durante el operativo implementado en días pasados.
Como resultado de la movilización y por el rompimiento del diálogo realizado por el Gobierno del estado, a un kilometro de distancia se encuentran asentadas 8 patrullas de la Policía Federal de Caminos (PFC), cuatro camiones tipo comando de Seguridad Pública -que sirven para transportar personal-, cinco camionetas de la misma corporación y cinco camionetas de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).
Nuevas movilizaciones
Como parte de la estrategia a seguir para dar a conocer la doble cara del gobierno, que dice querer negociar sin ofrecer nada, los comuneros analizan realizar una serie de movilizaciones de protesta, para lo cual se declararon en asamblea permanente.
Por el momento, aseguró el dirigente de la Casa del Pueblo, se encuentra en México una comitiva “para desenmascarar a Pablo Salazar y su política represiva y dar a conocer la ingobernabilidad que existe en el estado”.
José de la Torre dijo el Gobierno del estado dio a conocer que “nosotros rompimos el diálogo, porque es parte de la estrategia con la que busca acabar con el movimiento”.
Asimismo, reconoce que con esto, el Gobierno está justificando ante la sociedad, la realización de otro operativo.
“El gobernador siempre nos ha amenazado con atacarnos y así lo ha hecho, porque considera que el último camino para someternos es a costa de chingadazos, y está equivocado, porque con eso no va a lograr la paz social de la que tanto hablaba”, aseveró.
La marcha, que culminó en el Parque Central de la localidad, “tuvo un solo motivo, exigir al Gobierno la liberación de Ángel Hidalgo y del resto de nuestros compañeros presos, y la legalización de mil 200 hectáreas que están en nuestra propiedad”, finalizó diciendo.












