Publicado el miércoles 26 de octubre de 2005Ramón García /CPMiles de estudiantes, organizaciones sociales y damnificados por la tragedia provocada por las lluvias, marcharon este martes exigiendo a los gobiernos Federal, Estatal y Municipal, la pronta declaración de zona de desastre y la entrega de ayuda tanto de víveres, como económica proveniente de instituciones civiles.
Ninguna autoridad municipal, estatal ni federal recibieron ni atendieron a los manifestantes, ya que el Palacio Municipal estaba custodiado por una centena de policías y además cerraron las puertas de cristal, mientras el edil Ángel Barrios Zea no llegó a sus oficinas durante toda la mañana y programaba una muy corta visita a la zona de desastre no habitada, en la que habría estado no más de cinco minutos, para regresar a su escondite donde era informado de lo que ocurría en la manifestación.
Con mantas y pancartas advirtieron a los gobiernos Federal y del Estado que “no jueguen con la paz social”, al persistir la incertidumbre de miles de familias.
Culpan a las autoridades
Los manifestantes culparon a las autoridades de ser responsables de la pérdida de vidas y de los daños materiales por omisión al no haber dado a tiempo la voz de alarma por la crecida de los ríos que acabaron con las colonias completas, como la Obrera, Las Américas, Infonavit Xochimilco, Cuauhtémoc, 20 de Noviembre, Democrática Magisterial y parte de Framboyanes, entre otras.
Manipulación
Los estudiantes que convocaron a la marcha Cynthia Olivera, Ovidio Reyes, Thania Wong, Raúl Ordóñez, Sergio Lugardo y Marisol Vázquez, Manipulados por Felix Lara, ex empleado municipal, pretendían realizar el movimiento y terminarlo sin dar voz a los demás participantes en la marcha, tanto colonos como organizaciones sociales, lo que generó una controversia que terminó con la salida de estudiantes convocados al lugar.
Los estudiantes no querían ceder los micrófonos a los damnificados ni líderes sociales, por lo que los manifestantes empezaron a utilizar otro carro de sonido, lo que provocó que el ex empleado municipal Félix Lara, llamara a los estudiantes y ordenara la retirada.












