Publicado el domingo 5 de diciembre de 2004Magdali Cruz / CPLa Iglesia hace un llamado al Gobierno del Estado para que en este Cuarto Informe hable con la verdad, sea honesto y sobre todo, haga una responsable autoevaluación, dijo el presbítero Oscar Campos Contreras, vicario pastoral de la Diócesis de Tuxtla.
En entrevista, invitó a que como gobernante (Pablo Salazar) debe evaluarse verdaderamente sobre qué era lo que se había propuesto y qué es lo que ha alcanzado, que límites ha tenido, y por qué se han obtenido, para que así pueda lanzarse la siguiente etapa en búsqueda de logros eficaces que la sociedad chiapaneca necesita.
El Congreso del Estado, por su parte, debe trabajar con mucha responsabilidad y analizar los trabajos del Poder Ejecutivo, porque la sociedad ha puesto a estos funcionarios para que actúen en su nombre y cumplir con su papel.
Debido a que los datos que se dictan en el Informe son generales, en muchas ocasiones la sociedad no puede analizar y emitir una opinión por lo que se necesita de personas expertas para examinar los resultados, dijo.
Señaló que la inseguridad que la zona Fronteriza ha vivido, últimamente como un problema ligado a la justicia, al desarrollo, a la educación, al desempleo y al fortalecimiento de valores cívicos, falta en nuestro estado.
Los gobiernos y los poderes que son puestos por el pueblo tienen que cuestionarse acerca de lo que están haciendo, expresó, para que nuestra sociedad se haga más participativa y responsable en la construcción de un mejor Chiapas.
Puntualizó que en el campo educativo se tiene un retraso muy serio y se debe buscar qué hacer para que haya un verdadero desarrollo en la educación.
Concretamente, el campo educativo, dijo, tiene un atraso muy serio y debe trabajar para que haya un verdadero desarrollo en el campo de la educación.
La Iglesia insiste en que cada cada uno sea congruente con su fe, los empresarios, profesionistas y sobre todo los políticos son responsables para que la verdad y la honestidad sea uno de los valores que ellos expresen.
El trabajo de los responsables de la vida diocesana, como obispos, sacerdotes y religiosos es fortalecer la vida social con los valores del evangelio.
Al cuestionarle sobre la intolerancia religiosa, el vicario respondió que esta es un producto de una visión corta, la intolerancia no únicamente es producto de una agresión física, sino que se da en otros sectores en donde muchas veces la agresión es muy fuerte y la cerrazón no permite que se haga un examen objetivo.
La intolerancia no permite que juntos busquemos opciones para que se desarrolle un estado que tiene muchos rezagos y múltiples necesidades como lo es Chiapas, expresó.
“El mensaje que este domingo hace la Iglesia, a través de el profeta Isaías es para conformar un mundo diferente en que la presencia de Dios haga que la justiciase verdadera, que no sea la pasada, sino nos permita la verdadera convivencia”, finalizó.












