PUBLICADO JUEVES 1 DE MAYO DEL 2003Alberto Noriega / CPEl Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT) corre el riesgo de cerrar sus puertas definitivamente, por la ocupación ilegal de una hectárea y media de tierras -promovida por el Gobierno del estado-, ya que no existe aprobación de autoridad competente que legalice la posesión.
Ante esto, campesinos del Ejido Francisco I. Madero exigen la devolución de las tierras, lo que podría detener la construcción de las obras.
De acuerdo con documentos emitidos por los campesinos, ellos estuvieron de acuerdo en que se ocuparan 16 hectáreas de su propiedad para la remodelación del zoológico, sin embargo, las autoridades locales ocuparon una hectárea y media de más, de las descritas originalmente en los términos de expropiación.
Esto originó que los campesinos intentaran negociar el pago con los abogados gubernamentales, quienes de forma arbitraria prefirieron ir a juicio ates que sufragar el costo del predio ocupado ilegalmente.
En el proceso jurídico que se siguió, el juez sexto de Distrito, según los afectados, dictó una sentencia “maquillada” de legalidad, constituyéndose en defensor de la autoridad señalada como responsable, al razonar que “dado que existe un proceso expropiatorio, éste se amplíe, abarcando los bienes ocupados”, lo cual contraviene la ley agraria.
Por si fuera poco, no le impone a las autoridades señaladas como responsables (Gobierno del estado), término para cumplir el mandato o la conmutación en caso de no cumplir en tiempo y forma con dicha sentencia, “es decir, todo a completa satisfacción del infractor de la ley”.
Actualmente, los campesinos del ejido Francisco I. Madero se encuentran amparados por las instancias federales; asimismo, emitieron el informe de todas las irregularidades cometidas por el Gobierno del estado, al Consejo de la Judicatura Federal, que determinará en su momento lo conducente en el caso.
Todo indica que de un momento a otro, las obras del ZooMAT, uno de los principales atractivos turísticos de Chiapas, podrían quedar paralizadas debido a los crasos errores cometidos por el gobierno que encabeza Pablo Salazar Mendiguchía porque parafraseando a los campesinos, “el que en terreno ajeno siembra, hasta la semilla pierde”.
A más de un año de trabajos, el ZooMAT enfrenta ahora un nuevo problema, la ilegalidad en la posesión ocasionada por el desconocimiento jurídico del gobierno.












