Jesús Elías Ovando Fonseca, neumólogo pediatra, hizo un llamado para que ante cualquier síntoma respiratorio de las vías áreas superiores, como tos, flujo nasal, voz ronca, fiebre, dificultad respiratoria, se considere la posibilidad de que se trate de covid-19, en su variante ómicron, hasta demostrar lo contrario.
Mencionó que es muy común que hoy en día padres y madres acudan a consulta con sus hijos, quienes presentan algunos de esos síntomas y lo asocien con el cambio de clima que se ha presentado en varias ciudades, pero que al realizarse la prueba de antígeno la mayoría sale positivo.
Refirió que ante las variantes del coronavirus los síntomas han cambiado, por lo que la pérdida del olfato y el gusto ya no son señales del virus, y tampoco lo es la baja en la saturación de oxígeno ni el dolor de pecho.
El especialista indicó que la recomendación es que todo paciente con síntomas respiratorios, por muy leves que sean, y sobre todo si es pediátrico, debe acudir con su médico de primer contacto para hacer un interrogatorio completo.
Mencionó que la variante ómicron, desde que fue detectada, fue motivo de preocupación a pesar de que no causa una alta mortalidad, pero su principal característica es su capacidad de transmisión, además que no se afectan las defensas del cuerpo.
El virus en su variante actual se aloja en las vías áreas superiores, de ahí es que los síntomas predominantes se asocian a esa zona, como una infección respiratoria. En ciertos casos puede atacar las vías inferiores, pero será poca la incidencia.
Indicó que ha surgido la idea de que al causar esta variante con un cuadro leve a moderado, es posible pasar la enfermedad sin complicaciones e incluso sin mayores cuidados, o bien, sin aislarse, pero es una idea totalmente errónea. Tampoco es posible saber si al enfermarse la mayoría se creará una inmunidad de rebaño, como algunos así lo piensan.
En países europeos que llevan la delantera en los índices de contagios, se ha visto la detección de miles de casos diarios, lo que afecta la movilidad, la economía y los servicios públicos, como la salud, ya que la mayoría de las personas están con incapacidad.
Apuntó que es muy complicado identificar clínicamente en una persona contagiada de coronavirus y qué variante la infectó, por lo que a partir de enero de este año, por epidemiología, toda persona infectada se toma como la variante ómicron. La severidad del cuadro clínico es una guía.
Un aspecto a tomar en cuenta es que las personas que no estaban vacunadas y que se han infectado desde que se propagó la nueva variante, han terminado en el hospital, debido a que el cuadro clínico se desarrolla de una forma más severa.
“No es posible confirmar algo sobre la pandemia sin hacer los estudios científicos correspondientes, como el hecho de que es mejor que se enfermen todos de una vez, al contrario, eso puede traer problemas más serios”, señaló.












