El sismo de 1985 marcó un antes y un después en materia de seguridad para la edificación de viviendas, así como edificios en todo el país, aseguran expertos en este rubro.
Sergio Tovar Palacios, arquitecto catedrático de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) e integrante del Colegio de Arquitectos Chiapanecos AC (Cachac), dijo que poco a poco se ha ido evolucionando en este tema en la entidad, donde prevalece la autoconstrucción.
Comentó que México, y particularmente Chiapas es territorio sísmico, sin embargo, por causas desconocidas se han presentado temblores que alcanzan y superan los 7.0 grados Richter; dicha intensidad se ha vuelto más frecuente.
“Como sabemos, los sismos no se pueden predecir y menos la intensidad, pero esto ha servido para que la población contrate cada vez más a expertos o conocimientos técnicos para la construcción”, mencionó.
Estos fenómenos han hecho reflexionar a la población sobre su protección y cuidado, siendo la vivienda algo primordial.
“La gente no puede poner en riesgo su inversión, ahora busca que su casa le dure unos 70-80 años; hace casas, viviendas más seguras, pero también los desarrolladores de viviendas y fraccionamientos deben de cumplir con reglamentos para que las casas sean más seguras. Esto también ha generado que sean más resistentes a los sismos”, comentó.
Explicó que la normatividad en materia de construcción ha ido evolucionando al paso del tiempo.
En el tema estructural, después del sismo del 7 de septiembre de 2017, el factor y las normas de seguridad se elevaron en un 40 %.
Los expertos se apoyan en otras áreas especializadas como la mecánica de suelos para saber qué tipo de construcciones hacer y en qué terrenos.
El experto dijo que en Chiapas el 60 % de viviendas que se edifican son autoconstrucciones, por lo que el trabajo de los expertos es que este porcentaje disminuya para beneficio de la propia población.
Estos eventos sísmicos han sido un factor determinante para la creación del Sistema Nacional de Protección Civil, así como los protocolos, planes de seguridad y también en materia de construcción, donde Chiapas no debe quedar rezagado.












