De los dos mil 469 municipios en todo el país que analizó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Chalchihuitán y Sitalá aparecieron en el sexto y séptimo lugar de las zonas con mayor rezago social de las 32 entidades federativas, debido a que salieron con números negativos en 11 variables revisadas.
No obstante, en este rubro fue el estado de Chihuahua, en el municipio de Batopilas de Manuel Gómez Morín, el que se ubicó en el primer lugar. Más abajo aparecieron Durango (Mezquital), Nayarit (Del Nayar), Guerrero (Cochoapa el Grande) y Jalisco (Mezquitic).
Para determinar estos resultados, puntualizó el Coneval, se revisó el rezago educativo en la población de entre seis y 14 años que no van a la escuela, y aquellos que son mayores de 15 años que son analfabetas o que no terminaron su educación básica.
Las otras vertientes analizadas se vinculan con los servicios básicos en un hogar, es decir, casas que no cuentan con drenaje, agua entubada o energía eléctrica.
En el Índice de Rezago Social (IRS) 2020, que revisó el comportamiento de los estados, municipios y localidades, se informó que San Jerónimo (ubicado en Sitalá) ocupó el cuarto lugar de los que tienen un muy alto grado de rezago en México.
El Coneval detalló que Sitalá y Chalchihuitán salieron con números negativos en lo que se refiere a población sin acceso a servicios de salud, hogares que carecen de un refrigerador, que no tienen sanitarios, lavadora o que el piso es de tierra.
“De los dos mil 469 municipios, sólo 152 municipios, que representan 6.2 % del total, mostraron un grado muy alto de rezago social; en tanto que 677 (27.4 % del total) presentaron muy bajo rezago social”, enfatizó el informe del organismo.
El objetivo de la revisión, detalló el Consejo Nacional, fue poner a consideración de la población la información pero también de las autoridades, para que puedan identificar “las zonas prioritarias del país en términos de desarrollo social y así apoyar a la toma de decisiones en materia de política social”.
Según la información del Coneval, Nuevo León fue la entidad que presentó los números más positivos en cuanto a las variables revisadas.
Se aclaró que el “IRS no es una medición de pobreza, ya que no incorpora el conjunto de dimensiones que la medición multidimensional de la pobreza contiene de acuerdo con la Ley General de Desarrollo Social, no obstante, permite tener información de indicadores sociales desa-gregados hasta nivel localidad, con lo que el Coneval contribuye con la generación de datos para la toma de decisiones en materia de política social”.












