Después de que se informó la desaparición del Conejobus en Tuxtla Gutiérrez, Mario Bustamante Grajales, secretario general del Sindicato del Transporte del Servicio Público de la Alianza, consideró que la empresa encargada de facilitar la movilidad a las personas quebró desde hace varios años y, lamentablemente, quedó con pendientes económicos hacia el Servicio de Administración Tributaria (SAT), refacccionarias y proveedores.
Entrevistado sobre el tema, coincidió con las autoridades locales en el sentido de que no existen los recursos millonarios que se requieren para rescatar a una empresa que se volvió improductiva. Fue el 3 de enero del 2010 cuando los representantes de la administración en ese momento inauguraron los servicios con 71 vehículos y 50 se destinaron para recorrer toda la avenida; el resto fue para cubrir la ruta de la calle Central, en la capital de Chiapas.
En su momento, quienes representaron a la ahora extinta Secretaría de Transportes, informaron que rescatar al Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla SA de CV (Situtsa) implicaba una erogación de 200 millones de pesos, con apenas 40 unidades disponibles y otras 70 más que estaban en condiciones deplorables.
Aunque se habla muy poco del tema, hasta el 2019 las unidades recibieron 72 subsidios que sumaron más de 33 millones de pesos. En septiembre del año pasado, Aquiles Espinosa García, titular de la Secretaría de Movilidad y Transporte, aseguró que la empresa quedó con una deuda de 250 millones de pesos en temas fiscales y con proveedores; por eso la necesidad de cambiar esta forma de movilidad en la ciudad.
En ese sentido, Bustamante Grajales celebró que se haya dado el primer paso para disolver la compañía, sin embargo, mencionó que los socios y choferes pueden usar los caminos legales para resolver cualquier inquietud. “Es una empresa que nació en la opacidad y así se está muriendo”, complementó.
La compañía, explicó, ya no era viable y el siguiente paso será la transición para recuperar el servicio en las rutas 1 y 2, indispensables para el traslado de miles de personas todos los días.
Sobre la situación que enfrenta el gremio, el líder del sector reconoció que sí ha existido acompañamiento por parte de las autoridades para resolver otros temas torales en los camiones de carga, las tarifas y en las mismas unidades. Para el caso del Conejobus, Bustamante Grajales comentó que desde el sindicato que preside están abiertos a coadyuvar en el Plan Emergente que se diseñe, siempre y cuando, todo se haga con legalidad.
Finalmente, envió un mensaje a las personas involucradas con la desaparición del Conejobus, para que cualquier diferencia se resuelva por la vía institucional, sin afectar el servicio a la población y tampoco ayudarán los actos que generen zozobra con la ciudadanía.












