La buena obra que realizó el SMAPA al sustituir una tubería rota, fue opacada por otra fuga, justamente en el mismo lugar. Vecinos y automovilistas contrastaron los muchos yerros y pocos aciertos del organismo descentralizado.
Tras el reporte de la fuga de agua potable en el bulevar Andrés Serra Rojas de Tuxtla Gutiérrez, personal del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado acudió de inmediato. En tiempo récord arribó la máquina, se desvió la circulación, se excavó.
La tubería de 30 pulgadas fue cortada, retirada, reemplazada, soldada y se selló la zanja. Es más, el enorme bache que había en el lugar fue corregido. Todo en dos días.
La gente se sorprendió porque habitualmente el SMAPA deja por años una fuga de agua o drenaje y cuando finalmente lo atienden, se llevan semanas y dejan la vía de forma deplorable.
“Sí actuaron rápido y dejaron la calle bien, quiere decir que sí pueden y no lo hacen en otros casos sólo por desidia”, coincidieron automovilistas entrevistados sobre su punto de vista por la inédita obra.
Sin embargo, cuando aún se aplaudía esta acción, surgió una nueva fuga de agua potable, exactamente en el mismo lugar; al parecer el problema se originó en la tubería del pase ubicado sobre el camellón central.
El charco comenzó a formarse de nuevo. “El SMAPA es un poco de luz por mucho de sombra”, dijo la vecina al ver que el agua llegaba a la entrada de su casa.











