La sobreoferta que existe en los mercados locales de verduras perecederas favorece a todas las familias que lo adquieren, incluyendo a las que menos tienen, ante la baja de los precios, sin embargo, representa para productores e introductores pérdidas económicas ante la caída de los precios y el alza de combustible.
Uno de los comerciantes de frutas y verduras en Tapachula, Enrique López, quien desde hace década se dedica a esta actividad procedente del Norte y Centro del país hacia esta frontera, señala que los productos del campo han alcanzado los precios más bajos de los últimos años, con caídas hasta del 80 por ciento, por lo que el sector agrícola es cada vez poco redituable.
Puso como ejemplo el precio del tomate, que se comercializa hasta en 3 pesos el kilogramo al mayoreo y 5 pesos al menudeo, lo mismo ocurre con otros productos, señaló el entrevistado, cuando el producto se adquiere directamente del productor el precio de tomate es hasta de 2 pesos por kilogramo, lo que en algunos casos no alcanza ni el costo de producción.
Expuso que el tomate en años anteriores a estas fechas se comercializaba en 20 o 25 pesos el kilogramo, principalmente en temporadas decembrinas o en los primeros meses del año, pero ahora la sobreproducción en los estados dedicados al cultivo de vegetales genera que se desplomen los mismos.
En el caso del tomate que se comercializa en la actualidad en los mercados de Tapachula, es procedente de Comitán, donde los introductores lo adquieren hasta 2 pesos el kilogramo, pero debido al costo de los fletes llega a subir, aunque en poca cantidad, al ser un producto perecedero los comerciantes necesitan venderlos en un plazo muy corto, la situación es similar con el mismo producto que procede de Sinaloa, esto beneficia a quienes lo adquieren ya sean familias de escasos recursos o comerciantes en el área de alimentos.











